El DiarioSalimos a las 8h de la mañana dede Málaga con destino a Santo Tomé del Puerto en Segovia, donde pernoctaremos y así dividir el largo trayecto. Aprovechamos para visitar la zona y en especial Sepúlveda y las hoces del río Duratón. Nos encantó este pueblo medieval y por supuesto las hoces. Por cierto, el Hotel Mirasierra está bien aunque la comida, que sí es buena, no es barata y la estancia tan poco es de las económicas.
Día 20 de agosto. Santo Tomé del Puerto - Santillana del Mar
Un poco más adelante, la calle se bifurca. Hacia la izquierda, la calle Juan Infante, flanqueada por pequeñas viviendas de balconadas llenas de flores, desemboca en la plza mayor, uno de los rincones más representativos de la villa. En ella encontraremos las Casas del Águila y la Parra, delante de las que se levanta la estatua del bisonte de Altamira. Frente a ambas se encuentra el parador Gil Blas que ocupa una vieja casa que pertenece a la familia de los Barreda.
Por último, tras la Colegiata, se encuentra la Plaza de las Arenas, cuyo edificio más notable es el Palacio de los Velarde. No conviene olvidarse que muy cerca de Santillana hay un importante zoológico y, sobre todo, las Cuevas de Altamira (declarada Patrimonio de la Humanidad), la más valiosa expresión artística del cuaternario. Se trata de una extensa cueva, universalmente conocida. Ya por la tarde, vamos a visitar el piso de nuestra amiga en Cabezón de la Sal y después nos lleva a un buen sitio a tapear que se llama "la Santina", muy cerca del centro de Cabezón, se come bien y no demasiado caro. Día 21 de agosto. Ucieda Los 977 habitantes del municipio se reparten entre cuatro núcleos de población: Barcenillas, Lamiña, Ucieda y Ruente. Este último tiene la capitalidad y dista 52 Km de Santander. El término presenta una dinámica demográfica prácticamente estancada y un perfil más envejecido que la media de la región. En pleno corazón del Parque Natural Saja-Besaya, Ruente tiene en su término alguno de los mejores robledales y hayedos de la región como los de Ucieda, regados por las aguas del saja y dos de sus afluentes. Entre esta vegetación se cobija una variada fauna, como ciervos, corzos, rebecos, jabalíes, lobos, diversas rapaces… Si la naturaleza es muy destacada, el patrimonio artístico no desmerece. El vestigio más antiguo del municipio es el monasterio de San Fructuoso, en Lamiña, que se cita en el siglo IX y es uno de los más antiguos de Cantabria. Además, posee construcciones civiles de gran envergadura, como el palacio de Mier, en Ruente, o los de Escagedo y Quirós, en Ucieda. Empezamos el día en Ucieda para recoger a nuestra amiga, a la entrada del pueblo de UCIEDA aparece una piedra donde pone AQUÍ EMPIEZA ESA COSA INMENSA E INDESTRUCTIBLE QUE LLAMAMOS ESPAÑA".... como parte de un texto que hay allí impreso que no recuerdo si lo escribió Víctor de la Serna. Ucieda es la referencia primera para quien acceda al valle desde la hoz que da nombre al pueblo, o para quien pretende admirar las entrañas del Paque Natural Saja-Besaya. Una buena opción que hicimos fue seguir el discurrir del río Bayones, que desagua una cuenca profundamente ramificada, enmarcada por los altos de Pernal Jarmoso, Piedrafiesta, Leonzón, Brañazarza y el Toral.
Gismana puede definirse como el barrio de las casas llanas, la mayoría exentas y con corrales o huertos a los lados. La tendencia se rompe camino al barrio de Monasterio, donde aparece una casona del siglo XVII, de Cos y Terán, que cuenta con dos piezas aremeras en la solana. En este último destacan el Palacio de Mier, con su capilla, construido a finales del ochocientos, atendiendo a los cánones de los modelos neoclásicos, que sustituyeron al barroquismo de las casonas levantadas en la anterior centuria. Más adelante se encuentra la Iglesia de Santa María Magdalena, patrona del pueblo, levantada en el XVIII sobre el solar que debió ocupar el monasterio medieval y reformada en los primeros años del XX. En el interior aún alberga un retablo barroco. El estrecho puente medieval de ocho ojos que cruza la Fuentona, una surgencia kásrtica sobre la que se ciernen muchas leyendas populares, da paso al barrio de Ruente. Existe una curiosa leyenda sobre la Fuentona y una Anjana. La Anjana es el ser bondadoso por excelencia de Cantabria; protege a las gentes honradas, a los enamorados y a quienes se extravían en el bosque o en los caminos. Periódicamente la Fuentona de Ruente, con un caudal en muchas ocasiones equivalentes al del río Saja, deja de manar misteriosamente durante un rato más o menos dilatado y al cabo del mismo vuelve a verter de nuevo la misma cantidad de agua que al principio. Así pues, dice la leyenda que una anjana habita en la fuentona…y es la causante de que las aguas dejen de manar en ciertos momentos… Destacan además la Casona barroca de la Nogalera, con portalada de entrada presidida por un escudte con motivos eucarísticos y las casas llanas que forman parte de las largas hileras que fueron surgiendo a la vera del camino.
La apacible aldea de Bárcena Mayor representa un notable ejemplo de conservación del mundo rural de Cantabria. Fue declarada conjunto Histórico-Artístico en 1979. Para visitarla es preciso estacionar el vehículo en el aparcamiento construido a la entrada, pues el paso sólo está permitido a los residentes. No obstante es de agradecer, pues pasear por sus empedradas calles observando con detalle fachadas, solanas y escudos, así como elementos bien conservados como lavaderos, cuadras, socarreñas, hornos de pan… es una experiencia difícil de olvidar. Como ya es hora de comer, buscamos un sitio para almorzar, y nuestra amiga nos recomienda el Mesón Río Argoza, donde se come un menú barato y buenísimo.
El núcleo de Carmona y su barrio, san Pedro, quedan al margen del Camino Real, pues se localizan en la cuenca del Quivierda, vertiente al Nansa, pero son referencia obligada para el visitante de Cabuérniga. Representan la esencia del poblamiento montañés, y en las formas de organización, del hábitat y del terrazgo, mantienen las huellas de una estructura tradicional, secular, muy vinculada a un modelo económico agrario de autoabastecimiento. En Carmona está el Parador " Venta de Carmona" con un estupendo escudo donde reza "adelante los de Mier por más valer"
Día 22 de agosto. P. Nat de Oyambre y Cueva de Altamira Este en primer lugar vamos desde los Apartamentos a la taquilla de la Neocueva y del Museo de Altamira para poder sacar una entrada, a fin de realizar una visita en horario de tarde, ya que está muy masificado el tema de la visita. Y por supuesto olvidarse de las cuevas originales ya que se necesita reservar con varios años de antelación , al menos 4 años, y para grupos muy reducidos con ropa especial que te suministran. Una vez tenemos las entradas nos marchamos a las playas de Oyambre. El Parque Natural de Oyambre está situado a 48 Km. al oeste de Santander entre las famosas villas de Comillas y San Vicente de la Barquera. La carretera N-630 atraviesa el Parque y de ella nacen bifurcaciones hacia los diferentes sectores del mismo. Se reparte entre los términos municipales de Comillas, San Vicente de la Barquera, Udías, Valdáliga y Val de San Vicente. Declarado Parque Natural en 1.988, cuenta con una extensión de 5.758 hectáreas. Este territorio costero posee unas de las más bellas vistas de todo el litoral cantábrico, con un perfecto telón de fondo, los Picos de Europa. Los ecosistemas presentes en este parque natural (rías, playas, marismas, dunas, acantilados, masa forestal) se combinan espectacularmente, y ofrecen al visitante una espléndida belleza paisajística. La vegetación y la fauna del parque resulta muy diversa en función del ecosistema que se trate. LAS RÍAS: La ría principal de la zona es la de San Vicente, siendo la de Rabía de menores dimensiones, que confluye a su vez la ría del Capitán. Forman un ecosistema bien diferenciado, y constituyen un magnifico hábitat para numerosas especies que allí anidan e inviernan. En invierno, por ejemplo, la entrada en las rías de angulas y otras especies piscícolas marinas resulta casi siempre masiva, lo que atrae a numerosas zarapitos reales, garcetas comunes y garzas reales. LAS PLAYAS: Las mas importantes son las de Merón que llega hasta las puertas de San Vicente de la Barquera, y la de Oyambre que comienza en la desembocadura de la ría de la Rabía hacia el oeste, y donde podremos dar un largo paseo por su arena blanca fina. Ambas son muy visitadas en verano, y como son ventosas generan un oleaje adecuado para la práctica del surf. LAS MARISMAS: Son el conjunto más variado y con una extensa riqueza biológica, que da vida a una gran variedad de especies, asegurando la riqueza marisquera y de los bancos de pesca de todo el litoral limítrofe. Así mismo abastece a numerosas especies de aves migratorias, que allí coexisten. LAS DUNAS: formadas en ocasiones por la vegetación del entorno en los extremos de las playas, y en las desembocaduras de las rías; y que tienen una flora de alto interés. LOS ACANTILADOS: con alturas que oscilan entre los 10 y los 50 metros y donde sobrevuelan el halcón peregrino, gaviotas patiamarillas, el cormorán moñudo, entre otros. MASA FORESTAL: la zona más interior, que forma pequeñas lomas cubiertas de prados y surcadas por arroyos. En el limite suroeste del parque se encuentra el Monte Corona, donde se hallan entremezclados robles, fresnos, avellanos, acebos y castaños, formando un medio de gran riqueza paisajística y ecológica. Pasamos una mañana estupenda junto a las dunas en estas playas de Oyambre. Nos comemos un bocata en la playa y después de las cuatro de la tarde nos dirijimos al apartamento para asearnos y realizar la visita de la neocueva y el museo de Altamira. La cueva de Altamira, descubierta por Marcelino Sanz de Sautuola en 1879, está ubicada en una colina próxima a la villa de Santillana del Mar, a tan solo dos kilómetros de distancia ( por la CA-134 ). Su descubrimiento hace 120 años, suscitó una fuerte polémica entre los arqueólogos por la autenticidad de las mismas, ya que no creían capaces a los hombres prehistóricos de realizar unas pinturas tan perfectas. Actualmente, son las cuevas más importantes y famosas del Paleolítico a nivel mundial. La cueva de Altamira ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y es una de las joyas más importantes de Cantabria y, probablemente de España, dado su reconocimiento universal. La entrada había permanecido clausurada hasta su descubrimiento por un derrumbe natural producido hace 13.000 años. Una vez dentro destaca por encima de todo, la sala de polícromos. Se trata de la estancia principal, que siempre sorprende a todo el que la visita por su espectacularidad. Tal es así, que muchas veces se hace mención a esta sala denominándola la "capilla sixtina" del arte cuaternario. En su techo se representan casi un centenar de animales y signos, destacando los 21 bisontes en distintas actitudes, acompañados de caballos, jabalíes, y toros, efectuados con técnicas diversas (grabado, silueteado, pintado, raspado y efectos de sombreado) que dan como resultado una composición de gran movimiento y belleza, única en el arte paleolítico. Su realización data de hace 14.000 años. La pintura está hecha con ocre natural de color sangriento y el contorno de las figuras con líneas negras de carbón vegetal. Son admirables las posturas de los bisontes, encogidos, saltando o en pie, pruebas latentes del magistral expresionismo paleolítico. Destaca también la "Gran Cierva", la mayor figura pintada en la cueva, con 2,25 metros de longitud. La utilización del relieve del techo para expresar mayor realismo es una característica del pintor de Altamira. La cueva tiene un desarrollo longitudinal de 270 metros y numerosos grabados a lo largo de su recorrido. Algunos de ellos, son incluso más antiguos, dado que las pinturas rojas pueden adscribirse al periodo solutrense, hace unos 20.000 años. También encontramos un importante yacimiento arqueológico en el vestíbulo. Por último, la zona más estrecha y baja de la cueva, a modo de corredor, se denomina "la cola". Es aquí donde se concentran una serie de signos negros, que se asemejan a techos de madera o a trampas de caza. Su visita está restringida a 9.000 personas al año por motivos de conservación. No obstante, su visita es posible previa solicitud por escrito con bastante antelación. Además, ya se puede visitar la réplica exacta, cuya fidelidad y calidad satisfará el interés de los miles de visitantes que anualmente llegan a Santillana del Mar. El trabajo ha sido realizado por expertos durante varios años, logrando una magnífica réplica de este tesoro de la humanidad. Día 23 de agosto. Castro urdiales y Parque de la Naturaleza de Cabárceno Por la mañana, santo de mi mujer Rosa, tomamos la Autovía en dirección a Laredo y Castro Urdiales, por el camino de la costa oriental se observa un paisaje típico de la cornisa Cantábrica, desde nuestro punto de partida que es Santillana del Mar se tardan alrededor de una 1 h en llegar a Castro Urdiales. Antes, hacemos una parada en Laredo cruzando el puente nuevo sobre la ría, una vez cerca del puerto podemos contemplar una magnífica playa de varios Kms de longitud, desayunando junto al puerto. La localidad de Laredo, situada en la costa oriental, es sin lugar a dudas, una de las más turísticas, importantes y hermosas de Cantabria. Se encuentra a 51 Km. de Santander. Laredo, municipio de la costa oriental de Cantabria, tiene poco más de 13.200 residentes (censados en su padrón), aunque en la época estival alcanza picos de población que sobrepasan los 180.000 habitantes. Su belleza la convierte en un destino turístico muy solicitado, algo a lo que contribuye también la extensísima playa Salvé ( de las mejores del norte de España con 4 km) y el magnífico ambiente nocturno. La oferta cultural es muy amplia, desta- cando los cursos de verano de la Universidad de Cantabria o el Festival de las Naciones. La villa se extiende por tres zonas: La Puebla Vieja y el Arrabal, la zona del Ensanche, y la prolongación de éste hasta el Puntal. La primera de ellas, la Puebla Vieja y El Arrabal (edificado con posterioridad), fue declarado con- junto histórico artístico en 1970. Es su primitivo núcleo de población, con una historia que se fundamenta en la época medieval, y donde aún se conservan restos de sus antiguas murallas. En lo alto, la magnífica iglesia gótica de Santa María de la Asunción. El Ensanche centraliza la zona comercial, administrativa y de servicios. La última zona, entre la plaza de Carlos V y el Puntal se compone de tres largas avenidas paralelas flanqueadas por las dos playas de la villa; en ellas se levantan un gran número de residencias, cafeterías, restaurantes, el mo- derno hospital y varios parques y plazas en las que destaca su apuesta por el arte. Al final de esta zona se erige, en el Puntal, el Club Náutico, pionero impulsor del turismo de Laredo y experto organizador de las más altas competiciones náuticas. La Puebla Vieja de Laredo se encuentra organizada a los pies de la iglesia gótica de Santa María de la Asunción, incluyendo un singular conjunto de edificaciones populares, civiles y religiosas, de los tiempos medievales y modernos, que la convierten en el casco histórico conservado más extenso de la región. La villa fue uno de los principales puertos comerciales en la Edad Media y la Puebla Vieja aún conserva su arcaico ambiente, formando una trama de calles paralelas perpendiculares, entre fachadas de los siglos XVI-XVIII. En 1970 la Puebla Vieja y el barrio del Arrabal fueron declarados Conjunto Histórico - Artístico. Para realizar una visita, selecciona el monumento del mapa o elige la opción de inicar el recorrido. La parroquia más importante de Laredo, patrona de la villa, una de las más importantes del gótico cántabro. Al exterior no se puede apreciar toda su importancia, pero una vez dentro sorprende su extensión y arquitectura. Destaca el retablo de "La Virgen de Belén", obra del siglo XV descrita por los técnicos en arte como la más bella obra de escultura policromada de arte flamenco en Cantabria y uno de los más asombrosos y completos conjuntos de este estilo existentes en Europa. Aunque ya aparecía en la sección anterior dentro del conjunto histórico, merece la pena reseñarla aparte dada su importancia. El último viernes de agosto tiene lugar la Batalla de Flores, Fiesta de Interés Turístico Nacional. Muchísimas personas se dan cita para asis tir al bellísimo desfile de carrozas engalanadas con flores. Auténticas obras de arte cuyo proceso de elaboración lleva meses, incluidas las últimas horas antes del desfile en las que se clava la flor. De camino a Castro, realizamos una parada en un mirador y se observa una fantástica vista de pueblo. Ya en Castro Urdiales, y con algo de suerte aparcamos en un descampado habilitado como parking, y recorremos a pie la zona del puerto pesquero, bonito y coqueto. Buscamos un sitio para comer, encontrando la Sidrería Marcelo donde se come por un precio económico y de maravilla, en especial el menú del día. En la playa "la Salvé" al final de la misma, se encuetra el puntal donde embarrancó una ballena que se disputaron Santoña y Laredo "quién se comió la ballena que quedó varada y que al día siguiente cuando fueron a recogerla ambos pueblos ya no estaba". Los de Santoña dicen que fueron los de Laredo y los de Laredo dicen que los de Santoña.
De todos modos, la historia minera de la zona puede ser aún más antigua, tal como se indica en el hallazgo en la mina "Crespa" de Cabárceno de un antiquísimo caldero de bronce, fechado en unos 900-600 años antes de Cristo y conservado en el Museo Regional de Prehistoria. Posteriormente, entre los siglos XVII y XIX, las minas de Peña Cabarga abastecieron de hierro a las reales fábricas de cañones de Liérganes y la Cavada. Mas tarde, se produjo el auge de la minería en Cantabria, con la instalación en la zona de numerosas compañías españolas y extranjeras hasta que en el año 1989 dos milenios de historia minera dieron paso a la creación por el Gobierno de Cantabria del Parque de la Naturaleza de Cabárceno. Dentro del enorme recinto del Parque, existe una completa y variada representación faunística en la que no faltan algunos de los animales autóctonos de Cantabria: osos, lobos, ciervos, corzos, rebecos, jabalíes... Pero sin duda es la fauna exótica la protagonista en el Parque, donde se pueden contemplar elefantes, hipopótamos, tigres, leones, avestruces, hienas, jirafas, cebras, camellos, dromedarios, llamas, canguros, antílopes, rinocerontes, monos... Cabárceno se caracteriza, frente a otros parques zoológicos, por los grandes espacios con que cuentan los animales, lo que permite su desenvolvimiento y contemplación en un entorno más natural. Además dispone de varios lagos para la práctica de la pesca de truchas. Como complemento a sus instalaciones, existe un "reptilarium" con una especializada colección de serpientes. Por último citar otras instalaciones del Parque: miradores panorámicos, áreas de paseo, parque infantil, complejo hostelero, aparcamiento y tienda de recuerdos. Día 24 de agosto. Santillana del Mar - Aranjuez (Madrid)
Día 25 de agosto. Aranjuez - Málaga Salimos despúes de desayunar en abundancia en el hotel y tomamos la autovía del sur hacia Málaga del tirón y sin hacer casi paradas salvo las típicas para hacer pequeños descansos. |