El Diario 2/2
Días 16 de agosto. Kioto
Hoy nos toca salida por Kioto con el grupo. Sobada de escándalo hasta las 8 de la mañana. Bajamos y desayunamos.
A las 10h todos al bus. La cosa sigue caliente. Vamos a Kiyomizudera o Templo del Agua Pura que es uno de los templos más venerados en Japón.
Fue fundado en 780 por la secta budista Hosso, una de las más antiguas de Japón, pero los edificios actuales son de 1633. En 1994 el templo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El templo está en una colina arbolada al este de Kioto y ofrece unas bonitas vistas de la ciudad desde su terraza. Bajo la terraza puede probar el agua de la cascada que da nombre al templo y que dicen que tiene poderes curativos.
Vemos el templo y cuando hemos dado una vuelta vamos en dirección a la salida.
El acceso al templo está plagado de tiendas donde venden todo tipo de recuerdos y comida. En la bajada hacia el bus pasamos por allí y compramos algunas cosillas para llevar a casa.
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Kiyomizudera o Templo del Agua Pura
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Después nos llevan a comer a un restaurante tipo buffet, comida japonesa claro. Desde allí nos dirigimos al Kinkakuji o pabellón dorado que es un templo Zen formalmente conocido como Rokuonji.
Rokuonji
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La construcción se empezó en 1.397 como nueva residencia del Shogun Ashikaga Yoshimitsu pero a su muerte en 1.408 se convirtió en un templo Zen.
El edificio actual data de 1.955 después de que un monje loco lo quemara en 1.950.
Se llama dorado porque está revestido de oro de 24 kilates y lo más impresionante es donde está situado, al borde de un lago refleja la imagen del edificio. Interesante, dorado y eso, no te dejan nada más que pasar por al lado, no se puede entrar.
Damos una vuelta por el complejo siguiendo la ruta trazada y llegamos a la salida donde como siempre te encuentras las tiendas en cuestión para comprar chucherías.
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Desde allí nos llevan a las cercanías de Gion y Pontocho, la zona antigua de Kioto donde hay calles estrechas repletas de bares y restaurantes y donde dicen que trabajan las Geishas y las Maikos, pero, claro, a las 4 de tarde como que no, y además con este calor... pues menos.
Total, paseo con el grupo a toda velocidad porque sólo tenemos una hora para recorrer el camino. ¡Dios!, siempre corriendo. Menos mal que el resto del viaje voy por mi cuenta.
Llegamos a donde termina la ruta apenas viendo las cosas porque no hay tiempo.
En la zona donde está el bus se localiza el templo de Chion-in pero está cerrado al público así que sólo por fuera. Al bus y en ruta de nuevo.
Nos llevan al Parque del Palacio Imperial donde veremos el Daimonji. Existe una costumbre que consiste en quemar unas teas en pleno monte en los alrededores de Kioto formando unas letras en japonés. Curioso.
Vamos, como está la cosita en España, ven esto y les da algo a los encargados del tema de incendios.
| Antes de salir del bus nos dan un obento y una botella de agua. ¡Dios, cómo odio estas cosas! Vamos al parque y, casualidad, veo a unos fotógrafos con los trípodes montados y unos equipazos de muerte (cámara de fuelle incluida) y
digo: pos ala aquí me quedo yo también a tirar fotos. Al principio me miran raro como diciendo que querrá este. Saco mi trípode y entonces los veo como diciendo: anda, mira... si también tiene para tirar fotos.
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Daimonji
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Saco mi modesta Canon 350D y mi sigmita y se acerca uno a mirar el conjunto, claro pensaría, bueno, está bien como juguete... jeje... Ellos con esos pedazos de teleobjetivos y yo pues como con el equipo básico de batalla para el viaje.
Saco mi disparador de cable y monto el tinglado. Uno se acerca y mientras estoy por allí mira por el visor y me dice: "no, no" y me señala el Palacio Imperial dándome a entender que encuadrara al Palacio también.
Me invita a que mire por su pepino de cámara con ese pedazo de tele, lo hago y desde luego es una pasada, menudo cañón tiene el tío. Un poco acomplejado como que le doy las gracias y sigo a lo mío.
Me voy a un banco del parque y me pongo a comer. Va oscureciendo y cada vez hay más gente. A las 8 de la tarde suena una sirena y la cosa empieza.
Foto va y foto viene, se hace lo que se puede con lo que se tiene. En fin, 15 minutos más tarde suena otra sirena y empieza todo el mundo a desaparecer, eso sí, muy ordenadamente.
Voy desmontando el equipo, lo meto en la mochila y nos vamos al bus para volver al hotel, que mañana madrugamos.
Día 17 de agosto. Hiroshima
Hoy salimos para Hiroshima. A las 6h estamos en marcha, nos vamos a la estación y pillamos el billete pero sale el tren hasta las 7:20h. Un par de horas después estamos en Hiroshima.
Decidimos ir tempranito a ver Miyajima una isla que es famosa por el santuario de Itsukushima que junto al torii (puerta) flotante que
permanece en la entrada de la isla durante la marea alta tiene una buena visita, así que para allí vamos.
Tomamos un tren local hasta la parada (30 minutos) donde cogeremos el ferry que nos lleva a la isla (10 minutos de barco). Todo este trayecto lo realizamos utilizando nuestro Rail Pass sin tener que pagar nada más.
Desde el ferry vemos el Torii y llegamos a la isla donde hay cantidad de ciervos sueltos por allí nada más salir del embarcadero y están más que acostumbrados a que la gente los alimente por lo que te puedes acercar a ellos y acariciarlos si quieres.
Yo mantengo las distancias con estos bichos, más que nada por si las moscas, tu allí y yo aquí, jeje.
Miyajima
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Damos una vuelta por la isla, vemos desde el templo de Itsukushima el torii más de cerca desde el muelle de madera que tienen allí para tal fin.
Alguna gente baja a la playa para llegar hasta el torii por la arena pero nosotros como que no y desde allí vamos hasta el templo de Daiganji, Sensokaju y la pagoda de 5 pisos,
pero no subimos al monte Misen, demasiado calor para ello.
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Total, que decidimos ir a Hiroshima y en el camino al transbordador vemos a unas chicas y chicos de Barcelona del grupo que han decidido hacer lo mismo que nosotros, los saludamos y seguimos camino.
Tomamos la ruta de vuelta y llegamos a la estación de Hiroshima.
Una vez allí salimos a la calle y preguntamos en la oficina de información como llegar al Parque de la Paz y a la Cúpula de la bomba atómica que es uno de los pocos edificios que sobrevivieron parcialmente en el epicentro de la explosión atómica
y que es el antiguo salón de la promoción industrial. Está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Nos informan que podemos ir en tranvía hasta allí.
Preguntamos en la oficina del tranvía y nos dicen que nos montemos en el número 2. Eso hacemos y vamos hacia allí. El tranvía se detiene, bajamos y justo al lado empieza la visita.
Entramos a un pequeño parque. Nada más entrar está el Bomb-o-dome, parcialmente destruido. Lo vemos y seguimos andando al lado del río hasta llegar al punto señalizado donde estuvo el epicentro de la explosión nuclear.
Cruzamos un puente y vemos un monumento erigido en recuerdo a los niños que murieron por la explosión.
Luego pasamos y vamos a la oficina de turismo por planos y demás información que, por cierto, está en español.
Seguimos andando y entramos al Parque de la Paz. Llegamos al monumento que mantiene una llama encendida hasta que no existan armas nucleares en este mundo.
Desgraciadamente me parece que no se apagará nunca, visto lo visto como está la cosa.
Llegamos al Cenotafio por las víctimas de la bomba atómica con la cúpula de la bomba atómica de fondo.....la verdad se te pone la carne de gallina al pensar lo que aquí paso....
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Hiroshima
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Entramos al museo donde puedes alquilar, si quieres, unos auriculares con guía en varios idiomas para recorrer el museo.
Vemos las salas, algunas son bastante duras ya que reproducen escenas bastantes escabrosas de lo que fue la explosión nuclear y sus consecuencias,
así como ropas y enseres varios de la gente que se encontraba en la ciudad en aquellos momentos.
Hiroshima
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Hay una piedra en la que quedó impresa la sombra de una persona, dicen que podía ser una mujer, que literalmente se volatilizó como consecuencia del calor que se produjo.
En fin, algo que todo el mundo debería ver para tomar conciencia del peligro de las bombas atómicas.
Con el alma algo encogida pasamos por el monumento a las víctimas pero sin detenernos, ya tenemos bastante por hoy, así que nos dirigimos en tranvía hacia la estación de Hiroshima para volver a Kioto.
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Al llegar a la estación topamos con una empleada de JR con bastante malas pulgas, por cierto, la única que nos encontramos en todo nuestro viaje. Nos informa, en un pésimo inglés peor aún que el mío, que ya es decir,
que todos los asientos para Kioto en los Shinkansens están vendidos y que no hay sitio. Lástima no haber reservado el billete esta mañana pero hasta ahora no había sido necesario, así que le digo que si hay asientos libres en el Nozomi,
pero nos mira raro como diciendo ¿sabrán estos qué tienen que pagar el billete? Le digo que sí, mira en el ordenador y me dice que sí, que hay asientos y que son 10.000... literalmente... 10.000 Yenes...jeje.
Le digo OK, dame los billetes, ella se pone a la obra, saca los billetes, los pagamos y nos vamos a comer y a dar una vuelta porque tenemos tiempo hasta la hora de salida.
Comemos y tomamos un café en una cafetería en la estación, bueno, lo del café en Japón merece un párrafo aparte, jeje.
El café en Japón, por llamarlo algo, incluso en las cafeterías donde te enseñan orgullosos esos paquetes de café de todo el mundo, es poco más que aguachirri con un ligero sabor a café. En fín, ¡qué se le va a hacer!
Nos montamos en el Nozomi, el tren bala más rápido de la gama, para Shin-Osaka donde hacemos transbordo en un Hikari hasta Kioto. Ya estamos en casita, pedazo de vueltazo por la estación de Kioto y subimos al mirador que hay que además es gratis.
Cenamos por allí y de regreso al hotel.
Día 18 de agosto. Osaka
Hoy día de relax y nada de madrugar, después de tanto templo nos vamos a Osaka. A ver tiendas y pasear tranquilamente por Osaka.
Con 2,5 millones de habitantes Osaka es la tercera ciudad con más población de Japón y la segunda más importante del país.
Desayunamos tranquilos y nos vamos a la estación de Kioto a por los billetes para Osaka y de paso pedimos los billetes de vuelta a Tokio para el día siguiente por la mañana, por si las moscas.
Subimos a un tren rápido hacia Osaka y tras 35 minutos estamos en la estación de Umeda en Osaka. Buscamos la oficina de información, la persona encargada nos atiende en inglés y nos da información de la ciudad para ver cosas y como movernos por ella.
Nos pregunta de dónde somos y nos da un folleto en español. El servicio es genial e incluso nos ofrece unos cupones descuento para el Umeda Sky Building además de decirnos que podemos conseguir unos tickets de tren que hoy además están de descuento para movernos por todo Osaka.
Esto sí es un bien servicio de información.
Al salir de la estación vemos un Yodobashi y entramos a dar una vuelta. Salimos y nos disponemos a ir al Umeda Sky Building. Es un edificio espectacular en el distrito de Kita de Osaka, cerca de las estaciones de Osaka y Umeda.
Es también conocido como la "Nueva Ciudad de Umeda". El edificio, de 173 metros de altura, consta de dos torres principales que están conectadas entre sí por el "Observatorio del jardín flotante", en el piso 39 y
desde allí se disfruta de una gran vista de la ciudad.
Preguntamos como llegar y nos informan medio en inglés medio en japonés así que ponemos manos a la obra y salimos para allí pero nos perdemos y terminamos dando un rodeo.
Un edificio tan alto es fácil de localizar por lo que llegamos al final perfectamente. Entramos en el edificio y preguntamos donde está la entrada al observatorio y
nos indican como ir así que para allá vamos. Subimos y las vistas son geniales, se ve Osaka entera.
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Osaka
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Salimos del edificio y regresamos a la estación de Umeda y tomamos el metro hasta la estación de Namba y allí vemos que hay unas galerías comerciales subterráneas enormes así que decidimos dar una vuelta.
Es enorme, con cantidad de tiendas y restaurantes de todo tipo y además se está fresquito por lo que comemos allí mismo.
Después salimos al calor de la tarde de Osaka, nos situamos y ponemos rumbo a Dotombori y Shinsaibashi, damos una vuelta por las calles que, afortunadamente, dispone de un sistema similar al de Asakusa por lo que se pasea agradablemente.
Entramos por curiosear en una tienda de 100 Yenes, ¡qué caña!, buscamos una camiseta de Adidas con inscripciones en Japonés que le hemos visto a un compañero del grupo y que nos ha gustado mucho pero vamos... misión imposible.
Seguimos paseando y viendo la zona cuando nos cansamos subimos el metro y vuelta a Kioto. Llegamos temprano y nos vamos al hotel a refrescarnos y descansar un rato antes de prepararnos para ir a cenar.
Día 19 de agosto. Nara
Hoy Nara. También salimos tarde porque no hay prisa, desayunamos en el Hotel y tomamos un tren local rápido hasta Nara y en algo más de media hora estamos allí.
Vamos a la oficina de información donde nos dan unos mapas y preguntamos como ir a la zona de templos y nos dicen que a pie o en bus, pues con el calor que hace va a ser en bus.
Cogemos el bus que nos han indicado y vamos al templo de Todaiji.
Todaiji, Gran Templo del Oriente, es uno de los más famosos e históricamente significativos de Japón y es punto de referencia de Nara.
Fue construido en 752 como el templo central de todos templos budistas de Japón y creció tanto que la capital fue cambiada de lugar de Nara a Nagaoka en 784 por su influencia sobre los asuntos del gobierno.
Todaiji alberga la estatua de buda en bronce más grande de Japón con 16.2m (Daibutsu) y además también es el edificio de madera más grande del mundo, aunque la reconstrucción actual de 1.692 es solamente dos tercios del tamaño del templo original.
El Daibutsu, el gran buda, es grande de metal y enorme, al menos eso me parece a mí. Damos una vuelta por el recinto y tras la fotos de rigor nos sentamos para descansar un rato.
Es curioso pero en un lateral puedes ver lo que dicen son las zapatillas del Buda, eso sí enormes, acorde al tamaño de la escultura. jeje.
Nara
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Al llegar allí empezamos a ver los ciervos de nuevo, así que vamos al templo y vemos que efectivamente es enorme.
Pagamos la entrada y entramos en el complejo. El interior es impresionante y el gran buda es enormeeeeeeeeee. Sí señor, merece la visita a Nara.
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Una vez salimos nos dirigimos a pie al Santuario Kasuga Taisha que está en el mismo parque que el resto de los templos de Nara (casi todos).
Fundado por la familia Furiwara en el 768 y es uno de los santuarios shinto más famoso del país. Los edificios lacados de bermellón contrastan con el verde del entorno del bosque donde está situado.
Localizado al pie de una colina donde hay manadas de ciervos y el acceso al templo está flanqueado por cientos de faroles.
Es pequeño pero muy bonito y además cuenta con varios edificios más repartidos por el bosque alrededor del templo y todo ello aderezado con algunos ciervos por medio de los faroles, ¡una pasada!
En el aparcamiento de la zona vemos un bus y le preguntamos al conductor si pasa por Kofuku-ji y nos dice que sí, que son ciento y pico yenes, le decimos que sin problemas.
Nos montamos y volvemos en bus y el conductor al llegar y ver que no nos bajamos se gira y nos avisa para bajar. Pagamos, bajamos y vamos a dar una vuelta, pero sólo quedan en pie un par de pagodas de 3 y 5 pisos por lo que nos dirigimos a la parada de autobús y
montamos en uno para ir a la estación de Nara.
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Nara
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Llegamos y vamos en el tren hasta Kioto porque queremos ir a Fushimi Inari y el tren rápido no para en la estación de Inari. El tren local no es una opción ya que puede tardar lo que quiera así que optamos por ir a Kioto y
allí tomar uno local hasta Inari que está a dos paradas de Kioto. En menos de 10 minutos estamos allí. Cómo me gusta el sistema de trenes de Japón.
Ya en Inari entramos en un combini (supermercado de barrio donde puedes comprar de todo) y compramos agua y algo para picar. Vemos un torii gigante y pensamos que ese el camino correcto y no nos equivocábamos. Subimos y encontramos un sitio donde descansar y tomar lo que nos hemos comprado en el combini.
Después de descansar seguimos y vemos el templo, preguntamos en una tienda si vamos bien y efectivamente, llegamos al camino lleno de torii (puertas) que sube la montaña.
Como llegar arriba del todo es casi 2 horas de caminata y hace bastante calor subimos el primer tramo y nos volvemos. Vamos a la estación y volvemos a Kioto tempranito.
Al llegar a Kioto damos una vuelta por el Isetan buscando la dichosa camiseta pero nada no hay suerte. Volvemos al hotel y salimos a cenar, mañana vuelta a Tokio.
Día 20 de agosto. Vuelta a Tokio
Nos levantamos a las 7:30h y preparamos para irnos a Tokio. Compramos unas cosillas para el viaje y tomamos el tren a las 8:32h. Vaya, el Fuji está cubierto así que no hay foto, que se le va a hacer.
Al llegar a la estación de Tokio cogemos un taxi para ir al hotel pero el taxista no tiene ni idea de como llegar por lo que se pasa todo el viaje consultando un mapa para ver por donde queda ya que le doy la dirección que tenía apuntada pero no las tiene todas consigo.
Al final no acierta pero por poco, yo reconozco la calle, así que para el taxímetro y se baja a preguntar, yo le digo que se por donde ir y le indico como seguir. Efectivamente, damos con el hotel, pagamos y subimos a la habitación a dejar la maleta. ¡Ala!, de rule por Tokio que hay que aprovechar el día.
Vamos a Shibuya a buscar la maldita camiseta y como tenemos el Rail Pass el tren nos sale gratis. Ya es cuestión de honor, o la encontramos o la encontramos. Entramos en varios grandes almacenes y nada, al final acabamos en el Shibuya 109.
En la planta de deporte preguntamos a un dependiente que no habla demasiado inglés pero se entera de lo que buscamos y
nos dice que no las tienen que las han vendido todas porque es una camiseta muy popular, vaya que mal. Total, que le preguntamos si sabe donde la podemos hallar pero no se entera y habla con una compañera que sí que habla inglés y le explicamos. Nos pide un plano y nos señala tres sitios donde podemos buscar,
dos relativamente cerca y otro en Harajuku, pero sabemos donde está porque estuvimos en esa zona hace unos días.
Plano en mano me pongo las pinturas de guerra de explorador y buscamos en las dos tiendas, pero no hay suerte. Cogemos el tren de nuevo para Harajuku.
Salimos y vemos que la cosa está más tranquila, hay menos gente. Vamos por la Omotesando y damos en la diana, encontramos el tercer sitio la Concept Shop de Adidas en Harajuku.
Entramos y empezamos a mirar, de pronto escucho a mi compi dar un grito...EUREKA...la hemos encontrado. Prueba de nivel superada, jeje.
Se acerca un dependiente y le contamos toda la odisea, el japonés como que lo flipa en colores y nos pregunta si la queremos,
por su supuesto le decimos que sí, previamente le pregunto como va el tema tallas y nos llevamos las más grandes. Le interrogo sobre los Kanjis en japonés (letras del alfabeto japonés) sobre su significado.
Me dice un momento, se va y al poco vuelve y me lo dice. Nosotros más felices que unas castañuelas pagamos y nos vamos. Para celebrarlo nos vamos a tomar una reparadora comida y nos pegamos un ratito de descanso en el restaurante al fresco.
Luego salimos y volvemos a Shibuya pues quiero hacer unas fotos de las pantallas gigantes de noche así que como queda tiempo nos dedicamos a dar una vuelta por allí y nos metemos en Tower Records a ver música, de allí salimos y vemos una manifestación.
No me preguntes que querían, ni idea, eso sí algunos con cámara en mano filmándola y otro con un portátil y una webcam para supongo subirla a Internet.
Van escoltados por la policía y todos ordenadamente por la calle no son más de 40 ó 50. La peña se queda flipada y nosotros más pero pasan y todo el mundo a lo suyo.
Hago las fotos y vuelta a Akihabara. De allí volvemos al hotel y por el camino cenamos.
Día 21 de agosto. Yokohama
Yokohama
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Desayunamos y nos vamos a Yokohama en tren. Desde la estación enlazamos con el metro local, la línea Minato Mirai y
bajamos en la parada donde está el Landmark Tower (296m), uno de los edificios más altos de Japón que por supuesto tiene un mirador desde el que puede ver todo Yokohama,
Kamakura y en días despejados el monte Fuji pero no es el caso de hoy.
Subimos a la terraza del observatorio del edificio, el "Jardín de Cielo" en el piso 69 (235m) en el ascensor más rápido del mundo (750 metros por minuto),
va tan rápido que se me taponan lo oídos por la presión. Las vistas geniales, merece la visita.
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Bajamos y tomamos el metro para ir al barrio chino y al parque Yamashita desde donde hay unas vistas de la zona de Minato Mirai fantásticas.
Pasamos frente al faro Marine Tower que tiene 106 metros de alto y es uno de los más altos en el mundo, las plataforma de observación de dos pisos situadas a 100 metros dan una vista panorámica de 360º.
Pero la verdad después de estar en el Landmark Tower como que no, así que seguimos camino y de allí vamos al barrio chino de Yokohama uno de los más grandes fuera de China, o eso dicen.
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Yokohama
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Yokohama
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Damos una vuelta por el barrio y la verdad es que tampoco es para tirar cohetes, aparte que comer allí nos parece caro,
así que tomamos el metro y de vuelta a Tokio. Vamos comer a Harajuku y de allí a Akihabara donde compro alguna cosilla.
Volvemos al hotel. Mañana será nuestro último día en Japón, esto se va acabando...
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Día 22 de agosto. Tokio
Ultimo día en Tokio para poder irnos por ahí ya que mañana nos vamos.
Nos levantamos a una hora decente (7:30h) y bajamos a desayunar tranquilamente, cogemos el metro hasta Shinjuku, por cierto la estación es enorme y dicen que la de mayor tráfico del mundo,
para ver la zona ya que nos faltaba por ver. Vamos al Ayuntamiento donde hay un mirador y además gratis, está bien pero los hemos visto mejores.
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Shinjuku
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Damos una vuelta al barrio y vemos algunas de la tiendas de Akihabara, por aquí también y tras un rato por allí tomamos el metro y vamos a Ueno.
Allí nos tomamos algo fresquito en un Starbucks y enfilamos al parque para ir al Museo de Nacional de Tokio. Atravesamos un parque con grandes zonas de deporte y otros museos.
Al llegar pagamos la entrada y vamos a ver el museo, según la Lonely Planet es el único museo que merece una visita pero la verdad es decepcionante. Posee pocos fondos, vamos, que da penita, ni siquiera la zona donde está expuesta Japón merece la pena. Nos vamos de allí.
Volvemos al metro y vamos a Harajuku donde comemos y damos una vuelta. Compramos alguna cosilla de última hora y volvemos al hotel para terminar de preparar la maleta para mañana ya que salimos muy temprano.
Cenamos y a la cama pronto, mañana será un día muy largooooooooooo......
Día 23 de agosto. Vuelta a España
¡Ala!, las 5h de la mañana y ya en pie, a las 6h salimos para Narita para volver a España.
Nos recogen y tras meter las maletas en el bus nos vamos al aeropuerto, acojonados por las noticias sobre el tema del equipaje en los aeropuertos desde lo de Londres.
Llegamos allí y el conductor abre las puertas del bus y autoservicio..., encuentra tu maleta y búscate la vida.
Cogemos un carro y entramos en la terminal. Allí chorropotocientos mostradores para facturar las maletas, vemos a una japonesa que indica al grupo por donde ir y allí que nos vamos detrás de todo el mundo.
Nos ponemos en cola y al llegar a la entrada de los mostradores el primer control de seguridad de las maletas, le ponen un sello y al mostrador. La del mostrador de JAL empieza a teclear pero vemos que toda la peña pasa y nosotros seguimos allí.
Luego, tras un rato, nos informa que el billete de mi compi de viaje tiene en el apellido una letra cambiada y que no puede darnos las tarjetas de embarque de Amsterdam - Madrid, le pedimos que por favor haga lo posible.
Se va y consulta varias veces con su supervisora pero al final nos dice que lo siente pero que no podrá dárnoslas y que en Amsterdam busquemos un mostrador en la zona de transito y que allí nos la podrán dar.
Empezamos bien, un poco acongojados vamos a la zona de embarque, pasamos los tramites de aduana y tal.
¡Ostras!, si al menos alguien de la agencia nos hubiese acompañado, cierto es que vino uno al hotel pero vamos para contarnos y poco mas,
y hubiésemos facturado como grupo seguro que no hubiese pasado nada con nuestro billete, además que todo Dios desperdigado por Narita, mal, muy mal.
Menuda organización, maravilloso viaje en grupo...
Una vez allí le comentamos a unos compañeros de fatigas del grupo lo que nos pasa, claro con un cabreo monumental porque además nos aseguraron que no había que cambiar el billete ya que no ocurriría nada.
Irene (gracias cariño, eres un solete, más maja ella) que dispone del teléfono en Japón de la persona que organiza el viaje se pone en contacto con ella y nos comenta que tratará de ponerse en contacto con alguien para intentar de solucionarlo.
Nos montamos en el avión tras esperar unas tres horas ya que llegamos temprano para evitar peloteras varias, nos quedan 12 horas de avión hasta Amsterdam más el resto del trayecto a casa. Pensamos que ya no hay remedio y al llegar allí tenemos que salir volando para buscar el dichoso mostrador.
Pasamos el vuelo lo mejor posible, dentro de lo que cabe porque el sitio es poco y la comida peor. Dormimos algo y todavía con los nervios de no tener la puñetera tarjeta de embarque nos ponemos en lo peor y pensamos que nos quedamos tirados en Amsterdam, bueno es una bonita ciudad para pasar un par de días. :)
Al llegar desembarcamos lo más rápido posible, pero ¡sorpresa! hay alguien con un cartel con nuestros nombres en la misma salida de la puerta del vuelo de Tokio.
Menuda sorpresa, desde luego agradable. Alguien se ha puesto las pilas para arreglar el tema y nos dan nuestras tarjetas de embarque y nos dicen donde tenemos que embarcar y a que hora además del tiempo para llegar allí (unos 20 minutos a pie).
Pues gracias a quien fuera, pffffffffffff! que descanso, con nuestras tarjetas de embarque en la mano nos dirigimos a la puerta embarque de Iberia para el vuelo de Amsterdam - Madrid.
Allí esperamos una hora y pico y como no ya estamos cerca de casa el vuelo se retrasa, jeje, que raro... Al pasar por el checking para embarcar la chica de Iberia pone cara rara y nos dice que hay un problema, le digo que sí que sabemos el tema de la famosa letra cambiada.
Se lo piensa y nos deja pasar pero nos dice que como es de vuelta que no hay problema y que para otra vez que pidamos el billete con el nombre bien.
A buenas horas, no te preocupes no vuelve a pasar.
Llegamos a Barajas a la T4 y enfilamos a recoger el equipaje, la siguiente duda del viajero de avión: ¿llegará mi equipaje? Pues en este caso sí, afortunadamente.
Llamamos a casa para avisar que estamos en España y que todo sin contratiempos, casi. Vamos para la salida tras despedirnos de los compañeros que han llegado hasta Madrid con nosotros, más majos todos. :)
Salimos de la terminal y como no podemos enlazar con el vuelo a Málaga habíamos reservado habitación en un hotel en Madrid, nos recogen en una furgoneta y nos llevan al hotel.
Tras recoger la llave y subir a la habitación me pego una ducha y caigo redondo en la cama. Mañana más.
Día 24 de agosto.
Son las 6 de la mañana, nos vamos a barajas en la furgoneta del hotel para coger en avión para Málaga que sale a las 7:35h, facturamos, desayunamos algo y al avión.
Una vez dentro el comandante del vuelo nos informa que vamos a salir con retraso, vaya, estamos en casa no hay duda. Despegamos casi media hora más tarde.
Al llegar a Málaga nos informan que hay niebla y que hay poca visibilidad en el aeropuerto, el piloto intenta aterrizar pero aborta el aterrizaje y nos vamos. ¡Qué susto!
Nos vuelve a informar que nos desvían a Granada hasta que mejoren las condiciones, bueno que se le va a hacer. Allí al llegar no nos dejan bajar del avión porque la cosa tiene visos de mejorar en breve tiempo así que nos aparcan en la pista y nos permiten que llamemos a casa para avisar.
Dos horas más tarde seguimos en el avión esperando que nos dejen volver al aeropuerto de Málaga donde hay cola para aterrizar por el retraso de todos el resto de los vuelos.
Tras repostar nos avisan que volvemos a Málaga. A las 12h llegamos a Málaga al fin, tres horas tarde pero hemos llegado. Pillamos el equipaje y a casa, ¡pufffffff... qué ganas tenia de llegar!
Bueno, pues hasta el año que viene, Japón es sólo un recuerdo de unas magnificas vacaciones.
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