El Diario: Isla Norte

   Días 30 de sept., 1 y 2 de octubre. España - Nueva Zelanda.

Las conexiones de avión hasta destino son Málaga - Barcelona - Londres - Hong Kong - Auckland.

Facturamos el equipaje en Málaga hasta Hong Kong y conseguimos las tarjetas de embarque hasta destino.

En Londres Heathrow sufrimos las medidas de seguridad. Llegamos a Hong Kong después de 11 horas de vuelo. En el mostrador de tránsito de Cathay Pacific nos solucionan el problema de tener que salir para recoger las maletas, facturarlas y volver a entrar. Ya tranquilos nos mentalizamos para otra noche seguida en el avión, unas 10 horas más por delante.
Clock Tower
   Clock Tower
Rellenamos el formulario de inmigración y pasamos el estricto control de entrada referente a la comida, semillas o cualquier otro posible elemento que suponga un peligro para la fauna y flora autóctona. No atender este requerimiento supone una multa de 3.000 NZD, a pagar allí mismo si quieres entrar en el país.
Buscamos la puerta cercana a la parada del autobús que va directo al centro de Auckland. Llueve a mares mientras esperamos en la parada de autobús. En mi vida he visto a una conductora de autobús conducir tan rápido, no le importa las curvas ni la carretera mojada.

Llegamos al hotel que, para variar, difiere bastante de las fotos de internet, desventajas de reservar por la red. Dejamos el equipaje y salimos a dar una vuelta aprovechando la luz de la tarde.

Hay muchísimos orientales, la gente viste del mismo color: negro o gris, con chaqueta, falda o pantalones pero muy formales. En lo que no se ponen de acuerdo es en la cantidad, unos van con ropas de invierno y otros de verano, con chanclas y botas, incluso descalzos a pesar de que llueve y hace un poco de frío.

Hay muchos cafes y muy concurridos, parece que les gusta mucho el café. Es caro el café (3-4 NZD) pero los vasos son enormes, son tazones y boles.

Su pronunciación del inglés es más cerrada, distinta, lo que nos confunde bastante hasta que hacemos el oido.

Paseamos por Queens St.; después de las 16h el movimiento de gente disminuye, los comercios comienzan a cerrar y la ciudad se vuelve casi desierta. Cansados volvemos al hotel.


   Día 3 de octubre. Auckland

Empezamos temprano nuestro recorrido por la ciudad. Nos dirigimos a la zona del puerto. Vemos el Ferry Building y Viaduct Basin. Allí se localiza la central de información (i-Site), junto al Museo Marítimo y continuamos por Customs St. para ver Teppy Bath y Old Custom House.

Nuestra intención es realizar la ruta Coast to Coast de la Guía Lonely Planet, así que nos dirigimos a la zona de la Universidad, con sus edificios representativos: Clock Tower y Old Goverment House. El tiempo es muy cambiante en esta época, lo mismo llueve que sale el sol a los poco minutos.
Ferry Building
   Ferry Building
Vamos al Domain (como un parque) y hacemos el Cetennial Walkway, sendero de corto recorrido cómodo por dentro del parque, en un entorno agradable de árboles centenarios y helechos.

Llegamos al Museo de la Guerra que en realidad es el museo de Auckland. La planta baja está dedicada a la cultura maorí, con rica ornamentación, cuadros de jefes maoríes, barcas de guerra o waka y hasta un templo que puede ser visitado.

Nos ha encantado Wild Child Zone, lugar dentro del museo dirigido a los niños con juguetes antiguos, recreaciones de tiendas, una escuela, una enfermería, etc. Además los niños pueden tocar y manipular casi todo.

En la segunda planta, debido al origen volcánico de Nueva Zelanda, se expone un apartado a los volcanes con uno en cartón piedra y algo muy divertido, una casa en la que se representa lo que ocurriría si entrase en erupción un volcán. Está muy bien conseguido, toda la casa empieza a moverse a la vez que en las noticias te van mostrando lo que sucede.

Hay representaciones de la fauna y flora y en algunos casos como con insectos o moluscos estós está vivos.

En la tercera planta se exhibe la participación de Nueva Zelanda en las distintas guerras mundiales. Básicamente esta va a ser la organización de los museos de Nueva Zelanda.

Sky Tower
   Sky Tower
Salimos bastante tarde, almorzamos algo y vamos a la caldera de uno de los volcanes extintos de la ciudad, el Monte Eden. Desde su cumbre se divisa el otro volcán, One Tree Hill, está demasiado lejos y nos quedan cosas por ver.

Volvemos andando casi por el mismo camino y esta vez hacemos el Lovers Walk, en el Domain. Cruzamos Albert Park y llegamos a la Sky Tower (18$ con el carnet de alberguista). Las vistas son fantásticas desde aquí, dan ganas de quedarse sentado un buen rato.
Este carnet de alberguista, en nuestro caso el YHA (Young Hostel Accomodation), nos resultará muy útil para conseguir descuentos en entradas y alojamientos.

Son las 19:20h y ya están cerrados los comercios pero todavía hay gente en las cafeterías. Cenamos en un kebab y volvemos al hotel. Necesitamos un poco más de tiempo para adaptarnos al horario.


   Día 4 de octubre. Scenic Drive SH24, Playa de Karekare, Piha

Para desayunar probamos las primeras "muffins", gigantescas magdalenas de deliciosos sabores: blueberry, chocolate, manzana y caramelo. A partir de este momento será nuestro desayuno favorito.

Playa de Karekare
   Playa de Karekare
Recogemos el coche que alquilamos por internet, no sale caro realmente. Un coche con todas las comodidades y con cambio automático de marchas (que aconsejo por ser muy cómodo). Ahora comienza el periodo de adaptación a conducir por la izquierda, al principio cuesta acostumbrarse, ves venir los coches por la derecha y te asustas. Hay que tener cuidado con la prioridad en las glorietas y con las llantas al aparcar con las aceras.

Nuestro destino es KareKare, la playa donde se rodó parte de la película El Piano, y Piha. Tenemos que aprender a sincronizar GPS, PDA y mapas; ¡soy la reina de los aparatos electrónicos!.

Por lo que vemos no hay cambios de sentido en la autovía, así que te fuerza a salir en la siguiente población y callejear, cosa que puede suceder con mayores o menores contratiempos.

No me podía imaginar que Karekare fuera tan bella, la película nunca podrá mostrar todo su esplendor, estamos solos en la playa, frente a nosotros la inmensidad de mar, a nuestras espaldas el verdor y la frondosidad de la tierra. Hemos tenido que seguir la Scenic Drive SH24 que te lleva hasta ella. Impresionantes helechos gigantes como palmeras, te preparan para lo que está por ver. Me siento como Marco Polo contando las maravillas increíbles de otro país pero no exagero un ápice.
Fotografiamos Piha desde el mirador y volvemos pronto al hotel porque esta noche cenamos con unos amigos de Auckland, Gareth y Eli.

Me ha encantado conocerlos porque además de tratanos muy amablemente, como si fueramos de su familia, nos han contado muchas cosas sobre las costumbres y vida de los kiwis (así se hacen llamar los neozelandeses).
Playa de Piha
   Playa de Piha



   Día 5 de octubre. Auckland - Paihia Bay of Islands

Parece que ya dominamos tanto la conducción como la carretera. Nos dirigimos la región de Northland, el norte de la isla norte. Aunque la carretera tiene paisajes preciosos apenas paramos hay mucho camino por delante y muchas cosas que ver.

A pocos kilómetros al norte de Auckland se acaba la autovía (motorways) y comienzan las carreteras nacionales de doble sentido (highways), las cuales se encuentran en bastante buen estado.
Puerto de Paihia
   Puerto de Paihia
Parada en Warkworth para ver los gigante Kauri de la Parry Kauri Park.

Continuamos hasta Whangarei, visitamos la ciudad y su Town Basin, zona turística con casas típicas junto al puerto.
Hacemos el sendero (walk) de Whangarei Falls. En el parking hay carteles que advierten que cierres el coche y no te dejes nada de valor a la vista, quizás por eso encontramos presencia policial en algunos sitios.

Paihia es una ciudad costera turística con salida al resto de las islas que conforman Bay of Island. Buscamos alojamiento.


   Día 6 de octubre. Waitangi - Cape Reinga - Ninety Mile Beach

Salimos algo tarde hacia Kerikeri, una pequeña población de paso y desayunamos allí.

Volvemos hacia atrás para ver Waitangi, donde se firmó en tratado entre los maoríes y los ingleses. Abre a las 9h y el espectáculo empieza a las 10:30h. Vemos el audiovisual, los jardines, la canoa de guerra, el templo y la casa del tratado.

Es muy interesante asistir a este tipo de manifestaciones culturales para comprender su historia, es un signo de su identidad.
Finalizada la visita vamos a Haruru Falls, una pequeña catarata cercana a la carretera que continúa desde el centro Waitangi House.

Seguimos camino y la carretera intercala zonas de pastos con ovejas y vacas con zonas arboladas de grandes pinos, todo ello proporciona un aspecto muy bucólico al paisaje.
Haruru Falls
   Haruru Falls
Por el camino contemplamos entre pastos y bosques las playas de arena dorada de Doubtless Bay. Cualquier área de descanso se convierte en un rincón paradisíaco donde desearías quedarte a vivir. Me asombra que todas estas zonas y las que veremos a lo largo de nuestro viaje están correctamente equipadas. En el lugar más perdido de Nueva Zelanda encuentras unos aseos, limpios en la mayoría de los casos, con papel higiénico.
Cape Reinga
   Cape Reinga
Nos dirigimos el extremo más norte de la isla, donde se localiza el Cabo Reinga. La carretera finaliza 17 Km antes de llegar, pasando a ser una pista de grava.

Arenas blancas, playas solitarias y el azul del mar y el cielo nos acompañan. El tiempo se detiene ante tanta belleza, pero aún nos queda Ninety Mile Beach.
Noventa millas de playa que pueden ser recorridos sólo por vehículos todoterreno y autobuses autorizados. Hay diferentes excursiones o tours que se encargan de enseñarte esta zona del Far North. Nosotros preferimos verlas sólos y a pie para no perturbar el entorno.

El viento nos azota la cara y cae el atardecer cuando llegamos a Ninety Mile Beach, pero ha merecido la pena. Desde donde estamos no podemos ver el final de esta playa.

Volvemos a Paihia después de disfrutar el momento. En la vuelta nos paran en un control de carretera y le hacen a Miguel Angel la prueba de alcoholemia. Estamos agotados pero satisfechos, han sido muchos kilómetros.


   Día 7 de octubre. Kauri Coast - Waipoua Forest Park - Auckland

Salida en dirección a Kauri Cost. Pasamos por Opononi, localidad tristemente conocida por el delfín Opo que tras convivir un verano divirtiendo a niños y mayores en la bahía fue asesinado.
Realizamos la visita de Waipoua Forest Park reserva natural donde se encuentran los Kauri más grandes. Estos inmensos árboles cubrían Nueva Zelanda, pero con la llegada de los maries y los colonos fueron desapareciendo. Son accesibles a pocos metros de la carretera. Más adelante se encuentran Four sister y Te matau, tras un recorrido de 10 a 20 minutos. El coche debes dejarlo en un parking y pagar 2 NZD. Tane Mahuta
   Tane Mahuta
Seguimos hacia Kaikohe y a Trounson Kauri Park. Nos limitamos a recorrer el parque en coche. Vemos el lago Kai Iwi y continuamos a Dargaville y de ahí a Auckland. Decidimos hospedarnos cerca del sur de la ciudad, donde queda el aeropuerto, para ganar algo de tiempo al día siguiente. Tenemos cena con Eli.

Comentamos nuestras observaciones y experiencias durante la cena que se ven enriquecidas por los conocimientos de Eli y Gareth.

Regresamos tarde al hotel, estamos agotados pero satisfechos porque vamos cumpliendo nuestro itinerario.


   Día 8 de octubre. Rotorua - Taupo

Salimos dirección a Hamilton y Cambridge, poblaciones con menso aspecto de pueblo de carretera y donde paramos brevemente. Este último parece un pequeño y coqueto pueblo inglés, da la sensación que de un momento a otro te va a salir al paso Miss Marpel.

Wanganui Volcanic Valley
   Wanganui Volcanic Valley
Seguimos a Rotorua, buscamos alojamiento y nos dirigimos directamente a Wanganui Volcanic Valley (28 NZD).

El recorrido es de una hora por el valle, te dan folleto en español con explicaciones y descripciones. Estamos solos, casi los últimos. Al final del recorrido te recoge un autobús para llevarte al inicio, el último es a las 4:35h, si lo pierdes tienes que volver andando y son unos 3 Km.

La gama de colores del terreno y las aguas (turquesas, verdes fluorescentes, naranjas) debido a los distintos componentes químicos (azufre, hierro) muestran un entorno singularmente bello.

Regresamos a las 17h para cenar. Nos acercamos al centro de información para preguntar por la ruta del Tongariro Crossing y nos comunican que hay mal tiempo y nieve en esa zona. Así que hemos de suspender esta excursión.


   Día 9 de octubre. Rotorua - Taupo

Nos quedamos una noche más en Rotorua, nuestro primer cambio en el itinerario. Hacemos la colada en una lavandería.
Queremos ver Wai-o-tapu, con su famosa Champagne Pool, pero el géiser hace erupción a las 10:15 y hemos salido tarde, así que lo posponemos para el día siguiente.

Vamos a Taupo, vemos en el camino Huka Falls, el lugar es precioso y sus rápidos de aguas turquesas son impresionantes. La catarata no es muy grande pero todo el conjunto vale la pena verlo y es gratis.
Huka Falls
   Huka Falls
Frente a la salida de Huka Falls está Crater of the moon, creíamos que sería más pequeño, las guías no hacen gran referencia al respeto, y son otros 45 minutos de recorrido por un paisaje volcánico. El suelo está lleno de fumarolas y he podido ver la Kanuka, arbusto del que se extrae el famoso Te Tree.

Llegamos a Taupo, es una ciudad grande junto al lago del mismo nombre, el más grande de la isla norte, que no se aprecia bien en este momento ya que está nublado. El centro de información está muy bien.

De vuelta a Rotorua la carretera pasa por un bosque de inmensos pinos a ambos lados. Desafortunadamente hay zonas donde están siendo talados para transformarlas en pastos para las ovejas.
Museo Balneario Rotorua
   Museo Balneario Rotorua
A penas hemos visto nada de Rotorua, así que visitamos su antiguo balneario convertido en museo. Hay una película sobre cómo se formó la zona y la historia del balneario, en una sala acondicionada con asientos que transmiten el movimiento, pudiéndose sentir en primera persona las sacudidad de un supuesto terremoto. Muy logrado y divertido.

Buscamos la iglesia de St. Faith que está frente a Tamaki, un templo maorí, cerca de la orilla del lago.
Salen fumarolas de las mismas alcantarillas, por primera vez somos conscientes de que en realidad la ciudad está sobre una región volcánica que en cualquier momento puede volver a estallar.

A partir de las 18h sólo quedamos los turistas en las ciudades, los nativos son abducidos por los extraterrestres.


   Día 10 de octubre. Waiotapu - Tongariro - Wanganui

Amanece nublado, nos dirigimos hacia el bosque de Redwood, cercano a Rotorua, son las 8:25h. Nos encontramos con varias personas mayores que realizan a buen ritmo algunas de las rutas bien marcadas por este fantástico bosque de gigantes secuoyas.
Nosotros hacemos la ruta azul pero nos gustaría completar el resto. Con el tiempo justo salimos para ver el géiser que aplazamos ayer. Es una lástima porque me encantaría realizar todas las rutas de este bosque.

Bosque de Redwood
   Bosque de Redwood
Lady Knox
   Lady Knox
Salimos hacia Wai-o-tapu, nada más llegar compramos la entrada y nos indican cómo dirigirnos al géiser, antes de comenzar la visita. Para nuestra sorpresa la erupción del Lady Knox es provocada y hasta que no estamos todos no empieza el guía a explicar el fenómeno y a introducir por la abertura unos productos químicos que lo hacen reaccionar.

Tras el espectáculo volvemos al coche, de repente se nubla comienza a llover torrencialmente y a granizar, después de 5 minutos intensos se despeja y sale un espléndido sol.
Regresamos a la entrada del parque y empezamos la visita. Es uno de los parques volcánicos más bonitos que hemos visto. Pero el olor a huevos podridos por el azufre cada vez nos parece más insoportable aunque te digan que acabas acostumbrándote.

Volvemos a Taupo, está despejado y podemos ver su lago que es precioso y tan inmenso que no podemos ver el final del mismo, hasta tiene sus propias mareas, parece el mar.

Seguimos por la SH6 y SH7 hacia Tongariro, mientras lo circunvalamos pasamos de la lluvia al granizo, de la nieve al sol.

Pasado Tongariro el paisaje se tranforma en bosque de ribera con álamos, prados, colinas y valles fluviales.

Llegamos a Wanganui y nos hospedamos en el antiguo Gran Hotel, no está mal y tiene su encanto. La ciudad parace un decorado de película del oeste, con calles llenas de flores y soportales, con fachadas casi dibujadas. Vuelve a ser una ciudad vacía cuando llega la tarde, está claro que el centro es sólo para uso comercial, no hay viviendas.


   Día 11 de octubre. Wanganui

Vamos al centro de información donde muy amablemente se nos indica que ver. Wanganui es una ciudad de típicas calles semejando el estilo de principios del siglo XIX.
Paseamos por Victoria Avenue, subimos por el ascensor de la colina Durie Hill (1 NZD) y ascedemos los 156 escalones que te llevan a todo lo alto de la torre situada en la cumbre de Durie Hill. Bajamos andando a colina para ver las preciosas casas que allí se encuentran y nos acercamos hasta el barco de vapor. Durie Hill Tower
   Durie Hill Tower
Fotografiamos la iglesia y la torre de la campana de los jardines que hay junto a nuestro hotel y nos desplazamos en coche hasta Virginia Lake.

Tiempo para grabar las fotos en dvd y liberar tarjetas. A la cama pronto porque mañana hay que madrugar, a las 9h hemos de devolver el coche en Wellington.


   Día 12 de octubre. Wellington

Son las 5:45h, lo recogemos todo y salimos. Vamos bien de tiempo, estamos hambrientos y necesitamos un café con urgencia,

Llegamos a Wellington a las 8:30h. Entregamos el coche en las oficinas de la empresa de alquiler que están en la zona exterior del puerto y se ofrecen a dejarnos en nuestro hotel.

Aprovechamos y nos dirigimos a la dirección del YHA de Wellington. Está bastante bien, así que decidimos quedarnos.

El museo Te Papa está cerca, es muy similar al de Auckland en cuanto al contenido (historia maorí, objetos antiguos, juegos de niños, etc.) pero me gustó más el de Auckland aunque sea el más famoso.
Al salir nos hacen una encuesta y descubrimos que nos hemos perdido alguna cosa interesante, nos recomiendan volver ya que hoy no cierran hasta las 21h y así lo haremos.

En el i-site nos contratan el vuelo en avioneta hasta Picton de pasado mañana, nos hacen una rebaja de 30 NZD por el carnet internacional de alberguista (otra vez se rentabiliza).

Cable Car
   Cable Car
Subimos al típico Cable Car. Vemos el Museo del Cable Car que está en la última parada. Damos una vuelta por el Jardín Botánico y bajamos al centro, paseamos y volvemos al puerto para ver lo que nos perdimos del Museo Te Papa.

Wellington es la ciudad más moderna que hemos visto hasta ahora, superando a Auckland, aquí se ve más movimiento de personas incluso a altas horas, Además, después del trabajo, la gente casi uniformada se queda en los bares y terrazas a tomar algo antes de volver a casa.

Entramos a un cibercafé a grabar las fotos, mientras tanto comprobamos que, en cuanto a internet, su velocidad máxima está por debajo de la nuestra y los equipos informáticos no son muy potentes.
El chico que estaba junto a nosotros alucina al vernos sacar un disco duro USB, otro disco duro USB con lector de tarjetas, la PDA, los cables... No lo puede aguantar y nos pregunta sobre nuestro origen y sobre los equipos.

Ya empiezan a resultarnos conocidas las caras de muchos turistas que, al parecer, han decidido realizar un recorrido similar.


   Día 13 de octubre. Wellington
Vamos al Parlamento y por casualidad vemos que se puede visitar y además de forma guiada y gratuita. Primero nos muestran la biblioteca, los sótanos contraseismos, el edificio del parlamento y una pequeña parte del Senado.

La Catedral Nueva es bastante moderna, no nos ha gustado su estilo. La Catedral Antigua, es muy pequeña, en madera y mucho más bonita. El párroco se muestra solícito a explicarnos lo que deseemos.
Edificios del Parlamento
   Edificios del Parlamento
Callejeamos y entramos el City and Sea, museo dedicado al mar, son muy buenos los escenarios sobre los que se proyectan videos, dando la sensación de ser hologramas. La entrada está decorada como la bodega de un barco, pero para variar los contenidos son los mismos de los otros museos cambiando la presentación

Comemos en el Ethnic Food Court, es como un mercado con distintos tipos de comidas (italiana, china, mejicana, tahilandesa), lo curioso es que todos los cocineros son orientales, aunque sea un italiano. Es barato y no se come mal.

Estamos algo saturados así que el resto del tiempo lo dedicamos a pasear, tomar café con muffins. Observo la ciudad, sus gentes, tiene un ritmo especial, todos se mueven al unísono, a la misma velocidad, rápidos y enérgicos. Parece que hay más bullicio y más vida en Wellington, pero sigue desconcertándome la forma de vestir, unos van de verano con chanclas o descalzos y otros de invierno con abrigo y bufanda.