El DiarioDuración del vuelo fue de aproximadamente 11 horas, se nos hizo rápido porque en el viaje nos dio fiebre e íbamos "empastillados". Al llegar a Lima nada más salir del aeropuerto se os acercarán muchos taxistas, cuidado con esto y buscar algún taxista que os enseñe su acreditación como tal. Señalar que allí se negocia el precio del viaje antes de salir. Día 13 de enero. Lima No hubo segundo día porque estuvimos encerrados en casa sudando la fiebre. Día 14 de enero. Lima - Cuzco
Por la tarde visitamos Sacsayhuamán que fue una de las construcciones incas que más no impresionó, Tambomachay o Baños del Inca y Puca-Pucará. De ahí nos llevaron al hotel. Cuzco tiene mucho por visitar y si tenéis tiempo libre o un día más se puede aprovechar para ver la ciudad entera. Otro atractivo es Cuzco de noche, sobre todo la Plaza de Armas, es hermosísima. Día 15 de enero. Valle Sagrado - Chincheros
Día 16 de enero. Machu Pichu
La mejor época para visitar Machu Picchu es de marzo a octubre más o menos, nosotros tuvimos mucha suerte puesto que fuimos en enero, el mes de lluvia por excelencia en Machu Picchu y sólo nos llovió un poquito al principio y en el regreso en bus. Día 17 de enero. Lima - Trujillo
Dormimos profundamente durante todo el trayecto y no por cansancio si no porque realmente eran super cómodos. Día 18 de enero. Trujillo Una vez en Trujillo estuvimos hospedando en casa de un amigo y allí visitamos las ruinas de Chan Chan y la Huaca de la Luna.
Los muros se construían en adobe, actualmente tienen una capa de cemento para su protección frente a fenómenos naturales como "El Niño" que destruyó gran parte. Las fotos muestran cómo las figuras (pelícanos) indicaban el camino a seguir en esta especie de laberinto de barro, las cuales llevan a la Sala Central, foto 41, que era el lugar donde entre otras ceremonias, se realizaban las ofrendas por el pueblo hacia el "rey" El peralte donde está María es el lugar donde todos los padres de familia ofrecían a sus hijas como concubinas, lo malo era que si moría el rey, ellas eran sacrificadas junto a él. Esta sala tiene una acústica impresionante, se encuentra a unos 2 Km del Océano Pacífico y permaneciendo en silencio… podemos escuchar el murmullo de las olas. Impresiona imaginar cuando hace 1.300 años el pueblo se reunía en fiestas cómo podían esos tambores. Normal que se celebren conciertos de música en este recinto… Cuidado con el sol, esas fotos corresponden a las 10 de la mañana y nos quemamos. A media mañana llegamos a la Huaca del Sol y de la Luna. El precio era también de 10 nuevos soles. Actualmente, sólo se puede visitar la de la Luna porque la otra está aún enterrada debido a la escasez de financiación. Las huacas eran verdaderos templos de adoración, en este caso adoración al sol y la luna. La cultura moche asentada en sus orígenes en esa zona adoraba a la luna y cuando los incas tomaron la zona obligaron a construir un templo de adoración al sol que era a quien ellos adoraban. Imagínense si los incas eran muchos más poderosos que los muchíes y su templo está aún enterrado, qué nos estábamos perdiendo… Por la noche, fuimos a "tomar" a las playas de Huanchaco, una pena que nos fuéramos al día siguiente porque vimos fotos de las playas y merecían la pena. Día 19 de enero. Trujillo - Chiclayo
- Alojamiento en habitación con jacuzzi + T.V. con satélite. - Almuerzo. - Transporte ida y vuelta al museo del Señor del Sipán - Entrada al museo + guía exclusivo para nosotros. - Transporte al aeropuerto al día siguiente. Precio: 45 dólares las dos personas (en aquel momento unos 40 €). El motivo de visitar Chiclayo era visitar el museo Tumbas Reales del Señor de Sipán. Es importante no confundirlo con otro que no sabemos cuál es, si existe alguna duda, decir el "nuevo moderno de color rojo con forma de Huaca". No pudimos hacer fotos porque estaba prohibido. El museo es simplemente, impresionante, de un valor incalculable, de ahí las fuertes medidas de seguridad. Esta cultura perteneció al reino Moche, anterior al inca y las piezas ornamentales, momias y joyas que se exponen están muy bien conservadas e impresiona bastante. En Chiclayo pueblo fue uno de esos lugares donde realmente nos vimos en otro mundo, pasear por sus calles era como estar dentro de un documental de la 2, las tiendas, la gente con los rasgos propios de allí…, la plaza de armas (en todas las localidades existe una plaza de armas que es la plaza del pueblo) es el centro de reunión del pueblo, donde pasean, charlan... en fin nos era raro el estar allí. Nos tomamos unos helados caseros de frutas tropicales y unos batidos que quitaban el sentío por un precio de chiste. Día 20, 21 y 22 de enero. Chiclayo - Máncora
La vuelta la hicimos desde Tumbes hacia Lima en vuelo directo. Día 23 y 24 de enero. Pisco - Paracas
En Pisco aparte de visitar la Reserva se puede hacer una excursión llamada algo así como la "Ruta del Pisco" ya que aquí es donde se encuentran los viñedos donde se elabora su bebida más importante, el Pisco. Nosotros no lo vimos demasiado interesante, pero a quien le guste el mundo de los vinos y su elaboración… quizás les apetezca. Salimos al día siguiente por la mañana temprano en dirección a Paracas y al llegar lo primero fue embarcarnos en una lancha en dirección a las Islas Ballestas. Quedamos alucinados a la mitad del viaje cuando contemplamos " El Candelabro". Su origen es incierto y no se sabe quién lo hizo ni con qué motivo. El motivo de su conservación es simple, el viento sopla desde la otra falda de la montaña y en esta zona NUNCA llueve. Hay una descripción muy buena de otro visitante que es la siguiente: www.caminandosinrumbo.com "Nosotros fuimos en el tour de uno de los dos hoteles en Paracas, en Pisco hay más hoteles en caso que desee ir y los de Paracas estén todos ocupados. La lancha donde viajamos era de buen tamaño, de unos veinte pasajeros, abierta por completo y en ciertos momentos logró una buena velocidad. Los tripulantes de la lancha muy complacientes y preocupados por nuestra seguridad y comodidad. No vimos ninguna vegetación crecer en las Islas Ballestas. Montañas de roca sólida elevándose desde las profundidades del océano. Y arcos y túneles naturales que impresionan al más desinteresado; preciosas obras de la naturaleza. Algunas de las islas aparentaban tener arena, pero como no pudimos desembarcar, no sabemos. En ruta a las Islas Ballestas pasamos por otras islas. En una de ellas había un grabado en la arena, o superficie. Unas líneas a las que les llaman el "candelabro", a nosotros se nos pareció al tenedor de Neptuno, muy impresionante. Aparenta ser el mismo arte de las Líneas de Nazca, aunque nos dijeron que realmente, como las de Nazca, nadie sabe quien lo hizo, sólo que es precolombino. Tal vez este relacionado a estas otras líneas y tal vez no. En diferencia a las Líneas de Nazca el "candelabro" sí se ve desde tierra, mejor dicho, desde mar. Las formaciones de las rocas, son más que razón para darse la mojadita, porque el agua salpica y si no hace mucho frío es bien agradable. Sin embargo, las Islas Ballestas tienen la gracia de la vida marina en números fuera de proporción. Allí crían leones marinos y pingüinos de Humboldt. Los vimos nadando cerca de la lancha en que navegábamos, sobre las rocas, y en numerosas colonias. Pero hasta ahora sólo hemos contando lo impresionante. Lo increíble es que las Islas Ballestas son una de esas islas del Pacífico donde anidan gran cantidad de aves marinas. Es una de las islas de "guano" (excremento). Se puede reír si desea, pero este guano marino es tan apreciado como el mismo oro. Su contenido de nitrógeno es tan alto que las industrias de fertilizantes (los que se emplean para hacer crecer los vegetales y frutas que vemos en los supermercados) pagan grandes sumas por el guano. En las aguas desde Paracas hasta las Islas Ballestas se ven las bandadas de aves. La variedad y cantidad es increíble. Estas aves se alimentan de peces marinos, la anchoveta siendo su principal sustento. Nos dijo el mismo señor del hotel que hace unos treinta años eran tantas las aves que cuando se acercaban a la costa no se podía ver a través de ellas. De acuerdo a este señor los números han declinado debido a las muchas fábricas de conservas que se han establecido en la zona y que ahora también pescan las anchovetas. No estamos seguros si esta es la razón, pero si vimos en algunos lugares varias industrias que tal parecían ser de conservas. En el regreso vimos una bandada gigantesca de alcatraces piqueros, o piqueros, pescando. Estas aves adquieren su alimentación lanzándose de cabeza al agua. La lancha lentamente se posicionó dentro de la acción, en el centro de la nube de piqueros. Aquello no se puede describir, por todas partes, en todo nuestro alrededor, los piqueros se lanzaban desde el aire al agua. Un espectáculo que hay que vivirlo.
Nos llamó la atención sobre todo la playa roja, que debe su nombre al óxido que le llega desde las montañas cercanas, el sentirse en medio de un desierto, la catedral y un sudado de conchas y una corvina que nos comimos que estaba de miedo. Día 25 de enero. Nasca
Seguidamente de ahí, nos llevaron al cementerio de Chauchilla para completar el tour. Este cementerio pertenece a la antigua cultura nasca. La foto que adjunto pertenece a una mujer y el motivo de que tuviera el pelo tan largo es porque era soltera ya que las mujeres de esta cultura no se cortaban el pelo hasta que no se hubieran casado.
Días 26 al 30 de enero. Lima Este viaje a Nasca fue el último de nuestras andanzas y el resto de días estuvimos disfrutando de Lima. |