El Diario 1ª Parte
Días 31 de julio y 1 de agosto. España - Saigón. "Bienvenido Mr. Saludos"
Cuaderno de bitácora, fecha estelar 20.050.731
Las conexiones de avión hasta destino son: Málaga - Madrid - Frankfurt - Hong Kong - Ho Chi Minh City.
Edif. del Comité del Pueblo
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Por fin llegamos a Saigón, el día está gris y está empezando a anochecer. A la salida del aeropuerto nos espera nuestro conductor,
que contratamos através de internet junto con el hotel, con un cartel que dice "MR SALUDOS",
confusión producida por el hotel al creer que el "Saludos" de la firma del email era nuestro apellido.
Aguantamos la risa como podemos y nos dirigimos a la minivan que nos espera y que nos llevará al alojamiento
(Hotel Hong Hoa). |
Esperábamos encontrarnos una gran avalancha de turistas en el aeropuerto de Saigón,
ya que según dicen Vietnam es el lugar de moda de este año, pero tan sólo somos unos pocos.
Nuestro primer contacto con el tráfico es infernal de la ciudad, con miles de motos y
pocos coches que se cruzan entre sí, sin respetar ninguna de las señales de circulación que se encuentran,
hacen sonar el claxon continuamente para avisarse de que circulan o que van a ser adelantados.
Es increible que no se produzcan accidentes a pesar de la escasa velocidad.
Las calles están sucias y con cierto aire decadente, entre la multitud de motos asoman tímidos ciclotaxis que se suman al caos circulatorio,
puestos de comida ambulante. Mujeres con trajes ao dai pasan ante nuestra mirada extasiada y curiosa por descubrir los secretos de Saigón.
A través de un callejón oscuro y algo lúgubre llegamos a nuestro hotel. ¡Dioses!, ¿dónde nos hemos metido?.
Aunque el aspecto de la calle no es todo lo deseable, el hotel está ínmejoráblemente situado, en plena zona de mochileros y muchos servicios alrededor.
Realizamos el check-in y bajamos rápidamente para ver la ciudad de noche y buscar la agencia de viajes Sinh Cafe.
La recepcionista nos indica que está detrás siguiendo el pasillo de la recepción, no le hacemos caso ¿para qué? llevamos mapas, guías y de todo y podemos encontralo solos.
Después de varias vueltas descubrimos que como decía la recepcionista está en la parte de atrás del hotel, compartiendo pared, y se puede acceder desde la recepción.
Contratamos las excursiones para Cu Chi (5$) y el Delta del Mekong de dos días (15$).
Nos damos una vuelta, estamos cansados así que volvemos pronto al hotel para estar frescos para el día siguiente.
Esa misma noche sufrimos una visita insperada de una residente local, acabamos de ducharnos cuando de repente Miguel Angel ve una gran cucaracha
(en mi vida he visto una tan grande y tan lustrosa) y ¡cómo, no!, ¿a quién le toca matarla?, a mí, además, no se me ocurre otra cosa que comentar que tiene aspecto de poder volar.
A esto mi marido me grita que la mate inmediatamente sino quiero verlo salir correr del baño en bolas gritando por el pasillo.
Al fin, después de matarla por tres veces: 1. por aplastamiento con una zapatilla de playa, que por supuesto no era mía, 2. ahogándola en la bañera y la muy puñetera nadaba y
3. por desmenbramiento sistemático. Aquí ya no hay salvación posible y por fín decidió morirse.
Una vez eliminados los restos mortales de mi victima, si estuviera el CSI por allí habría visto con la luz azul sangre y huellas por todas partes,
registré toda la habitación en busca de testigos o familiares de la victima y al fin pudimos descansar en paz todos.
Día 2 de agosto. Ho Chi Minh City "Cruzando la calle"
Cuaderno de bitácora, fecha estelar 20.050.802
El ruido del tráfico nos ha despertado antes de la hora acordada. Hemos quedado a las 6:30h para iniciar el recorrido pie que tenemos preparado
para visitar Saigón. Desayunaremos en el camino.
| Desde Pham Ngu Lao, vamos al Mercado de Ben Thanh, allí lo primero que nos impresiona es el tráfico nos quedamos un rato observando el devenir
caótico de las motocicletas en la rotonda que hay frente al mercado. Cruzar la carretera es toda una experiencia que realizamos todos juntos y
gritando como posesos, para después morir de risa. Seguimos y vemos la fachada principal del Museo de Bellas Artes, como hay varios museos y no
podemos verlos todos hemos seleccionado los que no parecían más importantes. |
Edificio de Correos
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Llegamos al famoso Hotel Rex, menos impresionante de lo que me lo esperaba y el teatro Municipal, donde unos chicos nos realizan una encuesta sobre Vietnam.
No podemos responder mucho, acabamos de empezar. Parada para desayunar y continuamos hasta la sede del Comité del Pueblo, al lado se encuentra la Vietnam Airlines
y compramos los billetes para Danang para el día y la hora que habíamos previsto (52$ por persona). Es buena línea aérea.
Proseguimos nuestro itinerario, visitas al Museo de Ciudad Ho Chi Minh y al Museo de los Recuerdos de la Guerra, lleno de fotos impactantes,
el Palacio de la Reunificación, el exterior, la Catedral de Notre Dame y la oficina de Correos, donde enviamos algunas postales (tardan dos semanas en llegar a España).
Para finalizar, buscamos la Pagoda del Emperador de Jade, que nos costó bastante encontrarla porque la dirección que dan las guías que llevábamos eran todas erróneas,
pero al fín nos indican donde se esconde. Vale la pena tan ardua búsqueda porque es una de las más auténticas que hemos visto.
Cansados de tanto caminar nos metemos en la primera cafetería que encontramos y que no tiene mal aspecto, los clientes nos miran alucinados,
¿qué hacen allí cinco extranjeros? Pedimos nuestras bebidas y nos obsequian con té helado, el cual lleva hielo picado, mortalmente prohibido en todas
la guías y recomendaciones sanitarias. Además, si viérais como lo transportan tampoco lo tomaríais, un hombre sudoroso transporta en una moto oxidada con varias barras de hielo pegada a la espalda,
seguro que ahí se pueden encontrar mosquitos, como en el ámbar de Parque Jurásico, la cosa no termina ahí, después se pica con una especie de pequeña hacha o machete, se coge el hielo con la mano y a la bebida.
Pero como vivimos peligrosamente y no queremos ser muy descorteses algunos probamos el té, según mi paladar era té de jazmín, según Lorena sabía a colonia,
bueno, es cierto, sabía a colonia.
Pagoda del Emperador de Jade
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Aún es temprano, así que puesto que ya somos inmunes al té, ¿por qué no vamos al barrio chino de Cholon y en autobús?,
cosa que desaconsejan todas la guías. Nos indican que hay una parada enfrente del bar, como no vemos ningún bus y la parada no está señalizada,
continuamos andando. De repente, vemos un autobus con la palabra Cholon, no sabemos de donde viene pero seguro que va a Cholon,
Lorena levanta tímidamente la mano y el conductor se desplaza dos carriles haciendo frenar a todo el que se ponía en su camino y nos recoge,
pero hay que ser rápidos porque para unos segundos y luego un señor te va ayudando a subir con el autobús en marcha. |
El billete son sólo 2.000 VND, el mismo precio que se le cobra a todo el mundo. La gente se vuelve para mirarnos, están alucinados,
el autobús está limpio, asientos cómodos y aire acondicionado, empezamos a romper los mitos de las guías, sobretodo la Lonely Planet,
en ella te desaconsejan que tomes el transporte público si no quieres ir en un bus atestado y con las gallinas sobre las piernas.
Todo mentira, es un autobus normal y corriente, todos vamos sentados y bien acomodados.
Llegamos a la estación central que está en Cholon, allí sí que no se ven turistas y todos nos miran, se respira cierto aire a barrio chino,
El mercado está casi cerrando y todos están recogiendo pero te puedes hacer una idea de lo inmenso que es. Nos quedamos un rato dando vueltas y decidimos volver.
"¡Motobike, motobike!" nos gritan sin parar, decidimos que queremos ir en bus y nos dicen que ya no hay de vuelta, afortunadamente
encontramos un señor de la empresa de transporte muy amable que nos guía hasta el autobús que tenemos que tomar, apesar de las quejas de los conductores de mototaxi,
además es el último y va directamente a Pham Ngu Lao.
Buscamos sitio para cenar y a descansar al hotel, mañana tenemos ruta por Cu Chi y Tay Ninh.
Día 3 de agosto. Templo Cao Dai y Túneles de Cu Chi. Saigón "Viviendo bajo tierra"
Cuaderno de bitácora, fecha estelar 20.050.803
Estandartes Templo Cao Dai
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Estamos desayunados y listos para salir con la excursión contratada con Sinh Café, primero al Templo Cao Dai de Tay Ninh, almuerzo y después los túneles de Cu Chi.
Salimos a las 08:15h, se necesitan dos horas para llegar al templo (120 Km), con una paradita técnica a mitad de camino.
Exterior e interiormente el templo es muy colorido y profusamente decorado. Para entrar hay que descalzarse y se accede por separado los hombres a la derecha y las mujeres a la izquierda.
Recorremos el interior sin pisar la zona central hasta que a las 12h empieza la misa. Se pueden realizar fotos y si pides permiso incluso los monjes posan para tí.
Nos hacen subir a la planta superior desde donde escuchamos una maravillosa música y asistimos al oficio. |
| Volvemos al autobús, vamos a comer y seguimos camino hacia Cu Chi, concretamente a los túneles de Ben Dinh. La entrada son 65.000 VND, allí nos ponen un video sobre la historia de los túneles y nos explican como en ellos se vivía.
Había hospitales, cocinas, almacenes, etc. Durante un paseo por la selva nos van mostrando las distintas trampas que usaban los vietnamitas contra los americanos,
nos muestran los accesos originales a los túneles, muy bien camuflados y por los que no entra todo el mundo, de hecho el tunel que posteriormente cruzamos está ensanchado para los turístas,
no apto para claustrofóbicos. |
Monjes orando
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El regreso es sobre las 19h a Saigón. La excursión no ha estado mal aunque el sitio donde nos han llevado a comer era regular. La agencia de viajes Sinh Cafe se está convirtiendo, con sus precios bajos, en una de las más populares
y está monopolizando en algunos lugares como Hanoi todo lo relacionado con las excursiones, surgiendo falsas empresas y siendo difícil diferenciar cual es la verdadera.
La central está es Saigón, los autobuses tienen aire acondicionado, los grupos no suelen ser excesivamente numerosos, contrariamente a lo que dicen algunas guías,
y siempre acompaña un guía que te va explicando en inglés, que es el idioma que todo el mundo está aprendiendo a hablar en Vietnam, ¿irónico, no?. El precio, 5 $ sin contar la entrada a los túneles.
En el camino de vuelta comienza a llover en Saigón, pero eso nunca ha sido impedimento para nosotros, bajamos y salimos a cenar.
El momento de la comida se está volviendo interesante y especial, Lorena y yo paseamos frente a los restaurantes, miramos cartas, comparamos precios
y decidimos cuál es el sitio donde comeremos hoy. "Los niños" se dejan llevar por nuestro criterio y nos estamos convirtiendo en todas unas comerciantes, lo que nos divierte.
Por ahora, todo lo que vamos probando es exquisito, incluso en comida internacional, la pasta la hacen de maravilla y los precios son irrisorios,
por algo menos de 2,5 € por persona comemos y bebemos. Además, he descubierto que la gran ventaja de ir por tu cuenta es que puedes probar cosas nuevas y propias de la cocina del país, cosa que no me ha sucedido cuando he ido en viaje organizado.
Hoy he probado el Banh Bao, especie de masa de pan blanco blando de forma redonda y rellena de carne, cangrejo, yema de huevo y especias, muy rico.
Lorena, Fernando y Juan José se van a descansar, nosotros no estamos cansados y nos vamos a tomar algo. Estamos en zona de mochileros, así que vemos muchos occidentales por aquí.
Nos sentamos en la terraza de un bar, hay sillas en la calle pero al contrario que en España que las colocacamos alrededor de la mesa para que los comensales puedan verse o conversar,
las suyas están alineadas en dirección a la carretera para poder contemplar al que pasa. Asistimos al sutil pero evidente turismo sexual que hay en algunos bares que nos rodean, vemos como hombres solos se sientan y se marchan con chicas vietnamitas.
Nos vamos al hotel, tenemos que preparar la maleta para los dos días que estaremos en el Delta del Mekong.
Día 4 de agosto. Delta del Mekong 1 "Are you my group?"
Cuaderno de bitácora, fecha estelar 20.050.804
Barca en el mercado. Cai Be
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Esta es la frase que nos perseguirá durante los días del Mekong, "¿eres mi grupo?", en realidad "¿eres de mi grupo?, repetida incansablemente por nuestro guía,
además de acuérdense de mí porque yo no me voy a acordar de ustedes, para que al final siempre te preguntara lo mismo, "¿eres mi grupo?".
Un personaje curioso, cuando se enfadaba o quería llamarte la atención, abría mucho los ojos y miraba hacia arriba, como el que mira por encima de unas gafas inexistentes,
en supuesta actitud intimidatoria que a mí me hacía bastante gracia, más bien me recordaba a la niña de la película The Ring. |
Nos hemos levantado temprano, hemos dejado ropa para lavar, tan sólo cuesta 25.000 VND/Kg de ropa y hemos abandonado la habitación, llevando sólo lo preciso para los días por el río Mekong, ya que a la vuelta nos hospedaremos una noche más en el mismo hotel y ellos nos han prometido guardarnos las maletas.
El trayecto hasta el delta es largo y además hemos salido con un poco de retraso debido a que había personas que no pertenecían al grupo.
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Llegamos a Cai Be y montamos en una barca para ver su mercado flotante, apenas quedan unas pocas embarcaciones del mercado, dudo mucho que con estas excursiones alguien vea el mercado en pleno apogeo puesto que la actividad principal se desarrolla al amanecer, sobre las 6h, y si salimos de Saigón a las 8h.
A pesar de todo te pasean por la zona de los mercados, la gente te saluda al pasar, ves las casas sobre el río, cada uno en su quehacer diario,
surcas los afluentes del río y realizas paradas donde te muestran los distintos usos que se le dan al coco, como se elabora este papel de arroz.
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Dos generaciones
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Sobre las 12:30h paramos para comer en un restaurante junto al río, probamos la sopa, está riquísima, la comida está buena. Nos traen diferentes frutas que ya hemos tenido ocasión de ver en los puestos de la calle.
La que parece un madroño con pinchos es blanca por dentro y parecida a los litchis, es el Rambután (chom chom); otra con forma redonda y marrón, es de cáscara dura pero fácil de pelar, dentro tiene un gran hueso que parece un ojo, negro con un borde blanco, está recubierto por la carne suave, dulce y transparente,
pero para saborearla debes comer más de una y eso es mucho pelar, se llama Longan (Nhan). La fruta grande y rosa que parece una flor es el Dragón Verde (Thanh Long), por dentro es blanca con pepitas negras, sabe un poco a kiwi pero de sabor más suave.
La piña y el plátano, creo que nunca he probado estas dos frutas con un sabor tan dulce e intenso, en comparación con los de aquí, ni siquiera el plátano de canarias puede ponerse a su altura, los plátanos son verdes o amarillos pero todos muy sabrosos.
Tras la comida, la misma familia que nos ha servido nos ameniza el postre con música tradicional vietnamita, me ha encantado la combinación de instrumentos musicales y las voces de las mujeres y hombres.
Volvemos al río y seguimos surcándolo hasta llegar a un punto nos espera el autobus para llevarnos a Vinh Long, donde tomamos el ferry para cruzar a Can Tho.
Nos hospedamos en el hotel, tenemos la tarde libre. Paseamos por Can Tho, nuestro mapa está mal y no encontramos lo que queremos, hartos de dar vueltas decidimos tomar un "xe om" (moto con carromato adosado) 1€ por viaje, no regateamos, no merece la pena.
Llegamos a la zona del malecón, junto al río, la gente pasea por allí plácidamente, hacemos fotos a la estatua de Ho Chi Minh de hojalata, junto a él un soldado vigila que no sobrepasemos la linea de seguridad que hay marcada en el suelo, aún se respeta mucho la figura de Ho Chi Minh.
Cenamos en el restaurante "Mekong", una mezcla de restaurante chino y vietnamita, la comida está buenísima y nos divertimos pidiendo diferentes platos cada uno de nosotros y así las opciones son más.
El camarero nos mira sonriente, los platos rotan por la mesa de unos a otros, no dejamos nada. Damos un paseo y volvemos en xe om al hotel,
El alojamiento es de peor calidad (en las excursiones contratadas los alojamientos no se pueden elegir y suelen ser malos), la cama consta de una almohada,
una sábana bajera y una manta; pido una sábana porque el aire acondicionado me da frío. Con posterioridad descubriremos que la calidad de las
habitaciones en los hoteles no viene dada por el tamaño de las mismas sino por sus complementos, si llevan aire acondicionado o ventilador, dos o cuatro toallas, con sábana superior o directamente con la manta o el edredón.
Esto es lo que encarece el precio, curioso, ¿verdad?.
Día 5 de agosto. Delta del Mekong 2 "Un buen café puede compensar una mala comida"
Cuaderno de bitácora, fecha estelar 20.050.805
Nos levantamos temprano y desayunamos, pero ya sobre las 6h podíamos oir desde el hotel el ruido de la calle, parece que ni estando cerca del mercado flotante de Cai Rang vamos a poder verlo en todo su esplendor. Para cuando llegamos apenas quedan unas pocas barcas ultimando sus ventas.
Seguimos navegando el río por sus canales y parando para ver como elaboran materias primas como harinas de arroz y otras. Descanso para tomar algo y continuamos hacia Can Tho para comer en el peor restaurante de la ciudad y casi de todo Vietnam, un verdadero cuchitril.
Estamos comprobando que aunque las excursiones no están mal, en cuanto a comida y alojamiento, Sinh Cafe deja mucho que desear. |
Mercado flotante de Cai Rang
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Cruzamos nuevamente el río con el ferry hacia Vinh Long, parada junto al mercado, nos compramos unos dulces y nos vamos a una cafetería donde tomamos un espléndido "white coffee" con los pasteles, café con casi medio vaso de leche condensada, varios turístas nos miran con envidia, ya que en el establecimiento no hay dulces.
Continuamos hacia Saigón en autobús, parada en My Tho, en el Jardín de los Bonsais, que no es más que un reclamo turístico de una cafetería con unos cuantos bonsais y algunos tristes animales enjaulados, penoso.
Pasta de arroz
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Llegamos a Saigón a las 20h, volvemos a ser tres en nuestra nueva habitación del hotel, por el rabillo del ojo he visto un movimiento extraño, como una sombra negra y rápida, esta vez la muerte le ha sobrevenido más rápidamente, causa certera de la defunción por aplastamiento y no he ocultado el cadaver.
Está empezando a convertirse en una forma muy particular de recibirnos en Saigón o quizás esa una forma de agasajar a los visitantes distinguidos. Es broma irónica. |
Día 6 de agosto. Da Nang "Seis en un Daewoo Matiz"
Cuaderno de bitácora, fecha estelar 20.050.806
Llegada a Da Nang a la hora programada, los vietnamitas que nos acompañaban en el vuelo no paraban de vomitar a nuestro alrededor, se ve que el Pho con Kit Kat del avión no es buena mezcla, los aniquila.
Antes de salir del aeropuerto compramos los billetes de avión que nos llevarán desde Hue a Ha Noi.
| Después de mucho regatear con los taxistas del aeropuerto cogemos una minivan por 10$ para que nos lleve a Hoi An, tienen las de perder porque el aeropuerto está muy cerca del centro y podrías ir andando y conseguir otro transporte.
Durante el trayecto el taxista alucina al ver a Miguel Angel sacar los mapas y hasta en una ocasión le indicó que tenía que girar a la derecha y acertó.
Como no tenemos ningún hotel reservado se ofrece a llevarnos a uno en el que no hay suficientes plazas y nos lleva a otro en la misma calle que está bastante bien. Regateamos el precio, al principio nos resulta extraño, pero al encargado no parece que le resulte raro. Nos quedamos allí. |
Escultura Cham
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Volvemos con el mismo taxi a Da Nang para ver el museo de escultura Cham, el taxista está encantado, se ofrece a esperarnos y llevarnos de vuelta o hacernos un tour por la ciudad pero no sabemos cuanto tiempo estaremos en el museo y preferimos no tener la presión de alguien que te espera.
El Museo posee la mayor agrupación de escultura de la Dinastía Cham y vale la pena verla. Después paseamos por la ciudad, vemos la fachada de la Catedral y buscamos un sitio para comer.
En esa zona no encontramos muchos restaurantes, nos metemos en un chino que es bastante caro pero el servicio es muy bueno y a falta de otra opción..., cuando digo caro es que esta vez nos gastamos cerca de 4€ y eso nos parecía una barbaridad.
Decidimos emprender el regreso a Hoi An pero los taxistas de la zona quieren aprobechar la situación y nos piden más de 20$, no aceptamos y convenimos en ir andando hasta la estación de autobuses, cruzando casi al otro extremo de la ciudad, cuando casi hemos llegado allí,
se para un taxista y se ofrece a llevarnos, le dicimos que queremos una minivan pero el nos dice que nos lleva con otro compañero por 10$, empiezan a aparecer taxistas y la situación comienza a complicarse.
El taxista ahora quiere llevarnos a los cinco en su Matiz, como las mujeres estamos delgadas podemos ir detrás sentadas sobre las rodillas de nuestros maridos.
Aceptamos a cambio de que pare en el camino para a ver las Montañas de Mármol. Durante el trayecto el taxista grita "fuli, fuli" y saca un periódico, nos hace ponerlo en la ventanilla para que no nos vea la policia, entre risas nos agachamos.
Cuando llegamos nos dice que espera una hora para que realicemos la visita, no creemos necesitar tanto tiempo, pero una hora allí es poco.
Tras pagar la entrada, precio especial para extranjeros, subimos una larga escalera inicial de inmensos peldaños, al final de la cual existe un pequeño templo donde canta un monje, su voz es potente y serena.
Torre en las Montañas de Mármol
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Son cinco las Montañas de Mármol y cada una representa un elemento natural, nosotros visitamos la de Thuy Son (agua), que ofrece un circuito circular que lleva hasta su cima donde hay unas magníficas vistas, además a lo largo del recorrido se encuentran diversas pagodas y cavernas con budas.
Después de ver desde el mirador la costa entre Da Nang y Hoi An y de visitar alguna pagoda más decidimos volver, ha transcurrido casi la hora, aunque allí podríamos estar mucho más. Volvemos por el mismo camino aunque al final descubrimos se puede hacer de forma circular el recorrido. Nos montamos en el taxi y retornamos a Hoi An.
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Nos duchamos, damos una vuelta por Hoi An y cenamos, ha sido un día muy completo y agotador, mañana más.
Día 7 de agosto. Hoi An "Comprando en Hoi An"
Cuaderno de bitácora, fecha estelar 20.050.807
Nos levantamos temprano y compramos el bono en la Oficina de Turismo para la visita de cinco monumentos de la ciudad, hemos seleccionado los que la guía considera más importantes. En algunos sitios hemos comprobado que no te piden el bono, así que hemos entrado en más sitios de los que podíamos.
Calle de Hoi An
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Empezamos por la Sala de Reuniones de la Comunidad China de Fu Kien. Callejeamos y vemos el templo de Quang Com y el Museo de Historia que se encuentran uno al lado del otro. Visitamos el mercado de las telas donde se localizan decenas de costureras en lugar de puestos de fruta.
Vamos mirando todas las tiendecillas que encontramos a nuestro paso hasta llegar a la famosa casa Tan Ky, la familia nos recibe amablemente y nos muestra su casa, construida en madera con estilo chino, bastante pequeña. Me ha impresionado más el Museo de Cerámica que está situado en una casa similar pero de mayor tamaño.
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Fotografiamos el puente japonés, en el cual nadie te pide la entrada, pudiendo entrar sin problemas en el pequeño templo que hay a la mitad del puente.
Hoi An está convirtiendose en una zona muy turística y, aunque esto acarrea desventajas como la subida de precios en la sastrería, actividad comercial muy característica de allí, sigue siendo agradable pasear por sus calles protegidas por la UNESCO, además su cocina es barata y buenísima.
Junto al río comí los mejores calamares con piña que probaré en mi vida y el fabuloso pancake de plátano con chocolate (es como una crepe) que acompañará nuestros desayunos y meriendas en estos días.
Contratamos a la agencia Son My Son la excursión para ver My Son al amanecer, salida a las 5h, así podremos evitar el calor y los turistas. Cenamos y a descansar.
Día 8 de agosto. My Son. Hoi An "No por mucho madrugar verás amanecer en My Son"
Cuaderno de bitácora, fecha estelar 20.050.808
Nos levantamos 20 minutos antes de la hora convenida con mucho sueño, pero al final nos ponemos en camino a las 5:30h.
Tardamos hora y media en llegar, paramos para desayunar en un tenderete junto a la carretera pocos metros antes de la entrada. Caminamos hasta la puerta de entrada y desde ahí nos traslada un jeep, de seis en seis, a toda velocidad hasta el comienzo del recorrido.
Sin duda, este gran proverbio se cumplió con nosotros y creo que se cumplirá con todo aquel que desee ver My Son al amanecer si va por agencia,
lo que tiene de bueno es que el grupo es muy reducido, unos veinte, pocas agencias ofrecen esta opción por lo que se pueden hacer fotos con buena luz y con poca gente alrededor.
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Ruinas de My Son
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Tras unas explicaciones iniciales por parte de nuestro guía sobre la zona, comenzamos la visita a pie para ver los distintos yacimientos.
La excursión termina cuando empieza a hacer más calor y comienzan a llegar los turístas de las otras agencias. Volvemos a Hoi An sobre las 11h y tenemos el resto del día para pasear, comer y ¡¡COMPRAR!!
También preparamos la salida del día siguiente hacia Hue, alquilamos una minivan con las paradas pactadas que queremos por 11$ cada uno, también se puede ir en Open Tour por 2$ por persona, pero decidimos hacerlo de esta forma.
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